Texto: La Dama Pálida

Alejandro Dumas


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


No hay más información sobre el texto 'La Dama Pálida'.


Extracto de La Dama Pálida

—Kostaki —decía en francés y con gesto autoritario el que me sostenía— que tus hombres se retiren de inmediato. Déjame al cuidado de esta joven.

—Hermano, hermano —respondió aquel a quien eran dirigidas tales palabras, y que parecía contenerse con esfuerzo— cuídate de no cansar mi paciencia; yo te dejo el castillo, déjame a mí el bosque. En el castillo tú eres el amo, pero aquí yo soy todopoderoso. Aquí me bastaría una sola palabra para obligarte a obedecerme.

—Kostaki, yo soy el mayor; lo que quiere decir que soy amo en todas partes, así en el bosque como en el castillo, allá y aquí. Como a ti, me corre por las venas la sangre de los Brankovan, sangre real que tiene el hábito de mandar, y yo mando.

—Manda a tus servidores, Gregoriska, no a mis soldados.

—Tus soldados son bandidos, Kostaki... bandidos que haré ahorcar en las almenas de nuestras torres si no me obedecen al instante.

—Bien, intenta darles una orden.


Leer eBook

Descargar eBook ePub


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 23 de junio de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 4 veces.
41 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 1 hora, 11 minutos.