Texto: El Estudiante

Antón Chéjov


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


No hay más información sobre el texto 'El Estudiante'.


Extracto de El Estudiante

La huerta de las viudas se llamaba así porque la cuidaban dos viudas, madre e hija. Una hoguera ardía vivamente, entre chasquidos y chisporroteos, iluminando a su alrededor la tierra labrada. La viuda Vasilisa, una vieja alta y robusta, vestida con una zamarra de hombre, estaba junto al fuego y miraba con aire pensativo las llamas; su hija Lukeria, baja, de rostro abobado, picado de viruelas, estaba sentada en el suelo y fregaba el caldero y las cucharas. Seguramente acababan de cenar. Se oían voces de hombre; eran los trabajadores del lugar que llevaban los caballos a abrevar al río

—Ha vuelto el invierno —dijo el estudiante, acercándose a la hoguera—. ¡Buenas noches!

Vasilisa se estremeció, pero enseguida lo reconoció y sonrió afablemente.

—No te había reconocido, Dios mío. Eso es que vas a ser rico.

Se pusieron a conversar. Vasilisa era una mujer que había vivido mucho. Había servido en un tiempo como nodriza y después como niñera en casa de unos señores, se expresaba con delicadeza y su rostro mostraba siempre una leve y sensata sonrisa. Lukeria, su hija, era una aldeana, sumisa ante su marido, se limitaba a mirar al estudiante y a permanecer callada, con una expresión extraña en el rostro, como la de un sordomudo.


Leer eBook

Descargar eBook ePub


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 7 de junio de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 3 veces.
4 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 8 minutos.