Texto: Quieta la Cruz, Impasible el Guardia

Arturo Robsy


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


No hay más información sobre el texto 'Quieta la Cruz, Impasible el Guardia'.


Leer en línea

ebook ePub

ebook ePub (sin imágenes)

Amazon Kindle

Amazon Kindle (sin imágenes)


Extracto de Quieta la Cruz, Impasible el Guardia

Estaba todavía entretenido con estos cálculos cuando el alba —de rosados dedos, notó el espíritu liberado— alargó la mano por occidente y empezó a distribuir los colores.

Tras el alba, muy de cerca, llegó una camioneta de albañiles. Se detuvieron e inspeccionaron el lugar de autos, como se bautizó después. No tocaron el cadáver: eran partidarios de otros métodos:

—Oiga. —decían a la envoltura de Tony, que ya no funcionaba.

—¿Está usted bien?

Luego se acercaron un poco más, con las manos lejos. Cuchicheaban, posiblemente por temor a ser oídos por el muerto.

—Yo creo —resumió uno— que ha cascado. Y hace horas.

—Pues te quedas aquí. Cuando lleguemos a un teléfono, llamamos a la guardia civil y ellos se harán cargo.

—¿Y a una ambulancia, no? A mí no me gustaría que me vieran así, tirado.

Llegó primero la ambulancia, pero los conductores, tras llamarle como los albañiles, se pusieron a aguardar mientras hablaban de sus cosas con el obrero de retén.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 21 de abril de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 8 veces.
4 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 7 minutos.