Texto: De los Nombres de Cristo

Fray Luis de León


Religión, Diálogo


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Extracto de De los Nombres de Cristo

Mas, ¿qué hago yo ahora, o adónde me lleva el ardor? Tornemos a nuestro hilo; y ya que hemos dicho el por qué es monte Cristo, digamos, según que es monte, las cualidades que le da la Escritura.

Decía, pues, Daniel que una piedra, sacada sin manos, hirió en los pies de la estatua y la volvió en polvo, y la piedra, creciendo, se hizo monte tan grande que ocupó toda la tierra. En lo cual primeramente entendemos que este grandísimo monte era primero una pequeña piedra. Y aunque es así que Cristo es llamado piedra por diferentes razones, pero aquí la piedra dice fortaleza y pequeñez. Y, así, es cosa digna de considerar que no cayó hecha monte grande sobre la estatua y la deshizo, sino hecha piedra pequeña. Porque no usó Cristo, para destruir la alteza y poder tirano del demonio, y la adoración usurpada, y los ídolos que tenía en el mundo, de la grandeza de sus fuerzas; ni derrocó sobre él el brazo y el peso de su divinidad encubierta, sino lo humilde que había en Él, y lo bajo y lo pequeño: su carne santa y su sangre vertida, y el ser preso y condenado y muerto crudelísimamente. Y esta pequeñez y flaqueza fue fortaleza dura, y toda la soberbia del infierno y su monarquía quedó rendida a la muerte de Cristo. Por manera que primero fue piedra y, después de piedra, monte. Primero se humilló, y, humilde, venció; y después, vencedor glorioso, descubrió su claridad, y ocupó la tierra y el cielo con la virtud de su nombre.


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Se incorporó a textos.info el 27 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.
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515 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 15 horas, 2 minutos.