Texto: La Búsqueda de Iranon

H.P. Lovecraft


Cuento


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Extracto de La Búsqueda de Iranon

Mucho hace que te añoro, Airá; porque era muy niño cuando marché al exilio. Pero mi padre fue tu rey, y por eso volveré a ti; porque así lo tiene decretado el Destino. Te he buscado por los siete países; sin embargo, algún día reinaré sobre tus arboledas y jardines, tus calles y tus palacios, y cantaré a los hombres que sepan lo que canto, y no se reirán ni me volverán la espalda. Porque yo soy Iranon, el que fuera príncipe de Airá".

Esa noche los hombres de Teloth alojaron al extranjero en un establo; y a la mañana siguiente fue a él un arconte y le dijo que buscase el taller de Athok el zapatero, y entrase de aprendiz.

— Pero yo soy Iranon, cantor de canciones — dijo —; y no tengo vocación de zapatero.

— Todos en Teloth deben trabajar — replicó el arconte —; esa es la ley.

Entonces dijo Iranon: — ¿Por qué voy a trabajar? ¿Acaso no puedo vivir y ser feliz? Si tú trabajas sólo para trabajar más, ¿cuándo encontrarás la felicidad? Tú trabajas para vivir, pero ¿no está hecha la vida de belleza y de canciones? Y si no soportáis a los cantores entre vosotros, ¿dónde encontraréis los frutos de vuestro trabajo? El trabajo sin las canciones es como un viaje monótono y sin fin. ¿No sería más grata la muerte? Pero el arconte era persona hosca y no lo comprendió, y amonestó al extranjero: — Eres extranjero, y no me gusta tu cara ni tu voz. Las palabras que dices son blasfemas, pues los dioses de Teloth han dicho que es bueno trabajar. Nuestros dioses nos han prometido un cielo de luz, después de la muerte, donde gozaremos de un descanso interminable, y de una frialdad cristalina en la que nadie atormentará su mente con pensamientos, ni sus ojos con la belleza. Ve pues a Athok el zapatero, o márchate de la ciudad cuando se ponga el sol. Todos aquí deben servir; cantar es una estupidez.


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Se incorporó a textos.info el 4 de octubre de 2016 por Edu Robsy.
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8 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 15 minutos.