Texto: Los Chanclos de la Suerte

Hans Christian Andersen


Cuento infantil


0


Twitter Facebook Google+


No hay más información sobre el texto 'Los Chanclos de la Suerte'.


Extracto de Los Chanclos de la Suerte

Volvió a la calle del Este, y casi la había recorrido toda cuando salió la luna.

«¡Dios mío, qué esperpento han levantado aquí!», exclamó al distinguir la puerta del Este, que en aquellos tiempos se hallaba en el extremo de la calle.

Entretanto encontró un portalito, por el que salió al actual Mercado Nuevo; pero no era sino una extensa explanada cubierta de hierba, con algunos matorrales, atravesada por una ancha corriente de agua. Varias míseras barracas de madera, habitadas por marineros de Halland, de quienes venía el nombre de Punta de Halland, se levantaban en la orilla opuesta.

«O lo que estoy viendo es un espejismo o estoy borracho —suspiró el Consejero—. ¿Qué diablos es eso?».

Se volvió persuadido de que estaba enfermo; al entrar de nuevo en la calle observó las casas con más detención; la mayoría eran de entramado de madera, y muchas tenían tejado de paja.

«¡No, yo no estoy bien! —exclamó—, y, sin embargo, sólo he tomado un vaso de ponche; cierto que es una bebida que siempre se me sube a la cabeza. Además, fue una gran equivocación servirnos ponche con salmón caliente; se lo diré a la señora del Agente. ¿Y si volviese a decirle lo que me ocurre? Pero sería ridículo, y, por otra parte, tal vez estén ya acostados».


Leer eBook

Descargar eBook ePub


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 4 de julio de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 3 veces.
17 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 31 minutos.