Texto: Las Rayas

Horacio Quiroga


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


No hay más información sobre el texto 'Las Rayas'.


Leer en línea

ebook ePub

ebook ePub (sin imágenes)

Amazon Kindle

Amazon Kindle (sin imágenes)


Extracto de Las Rayas

El vendedor era un muchacho correntino, bajo y de pelo cortado al rape, que usaba siempre botines amarillos. El otro, encargado de los libros, era un hombre hecho ya, muy flaco y de cara color paja. Creo que nunca lo vi reírse, mudo y contraído en su Mayor con estricta prolijidad de rayas y tinta colorada. Se llamaba Figueroa; era de Catamarca.

Ambos, comenzando por salir juntos, trabaron estrecha amistad, y como ninguno tenía familia en Laboulaye, habían alquilado un caserón con sombríos corredores de bóveda, obra de un escribano que murió loco allá.

Los dos primeros años no tuvimos la menor queja de nuestros hombres. Poco después comenzaron, cada uno a su modo, a cambiar de modo de ser.

El vendedor—se llamaba Tomás Aquino—llegó cierta mañana a la barraca con una verbosidad exuberante. Hablaba y reía sin cesar, buscando constantemente no sé qué en los bolsillos. Así estuvo dos días. Al tercero cayó con un fuerte ataque de gripe; pero volvió después de almorzar, inesperadamente curado. Esa misma tarde, Figueroa tuvo que retirarse con desesperantes estornudos preliminares que lo habían invadido de golpe. Pero todo pasó en horas, a pesar de los síntomas dramáticos. Poco después se repitió lo mismo, y así, por un mes: la charla delirante de Aquino, los estornudos de Figueroa, y cada dos días un fulminante y frustrado ataque de gripe.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 27 de julio de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 29 veces.
3 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 5 minutos.