LA ZANAHORIA DEL SIGLO XXI

Joan Carlos Vinent


opinión, pensamientos



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Yo también he jugado a ser payés agricultor y ganadero con FARMVILLE2. Puede resultar adictivo pero no hasta el punto de pagar por impaciencia. LO BUENO: aprendes idiomas, vocabulario, tenacidad, disciplina y dosis de paciencia. Hasta recetas de cocina y otras labores. SI ES POSIBLE, trasladémoslo a un trozo de tierra no virtual. Respiraremos aire limpio, oleremos y veremos y viviremos el milagro de la naturaleza. Y encima ahorraremos en supermercados y gimnasios. Y si es ecológico mejor que mejor.
Además de crear endorfinas gracias a la vitamina solar. 
MENS SANA IN CORPORE SANO Ahorro o mejora y complemento de antidepresivos y demás familia.
Dicho y reflexionado: a ponerlo en práctica. El pragmatismo también puede ser válido y edificante.

PARECE QUE LAS GAFAS DE MOCHUELO NOCTÁMBULO OBRAN SUS FRUTOS


También aprendes recetas de cocina y otras labores. Por lo menos los "ingredientes" a pasar por la turmix. Aprender jugando a algo supuestamente trivial. Por lo menos no son juegos de tiroteos.
Ahhh. Que se me quedó en el teclado impulsado por el dedo índice. Con el jueguecito puedes ayudar a otros campesinos y recibir ayuda de los mismos. Algo que solía suceder entre pagesos menorquins. Trueque de mano de obra. Sucede en otras culturas. ¿Peligro de extinción eso de ayudarse sin recibir euros a cambio? Seamos OPTIMISTAS. Todavía queda gente buena y buenas noticias. Ah. Eso no vende en los telenoticias sensacionalistas ávidos de carnaza contada en capítulos como en los mejores culebrots de allende los mares. Sugerencia: GOOD NEWS (BUENAS NUEVAS). TODAVÍA PODEMOS. Menos BREAKING NEWS y más EDIFYING AND UPLIFTING NEWS
Eso sí. Lado malo: te tientan a querer crecer y crecer y no conformarte con la autosuficiencia. Capitalismo exacerbado. Cuidadín con la trampa. Todo para que compres bonos. Al final es un negocio.

http://lopensa.blogspot.com.es/2014/08/la-pastanaga-del-segle-xxi.html

Publicado el 3 de julio de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal.
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