Madreselva

María de Francia


Cuento



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Me agrada mucho, y bien lo quiero, contarles la verdadera historia del lai que llaman Madreselva, por qué fue hecho, cómo y dónde. Muchos me lo han contado y yo lo encontré escrito en un libro sobre Tristán y la reina, sobre su amor que fue tan perfecto, por el que sufrieron tanto dolor y murieron luego en un mismo día.

El rey Marc estaba encolerizado, enfurecido con su sobrino Tristán. Lo echó de su tierra a causa del amor que sentía por la reina. Tristán regresó a su país, el sur de Gales, donde había nacido. Un año entero permaneció allí sin poder volver. Se abandonó a los peores peligros y a la muerte. No se asombren, pues aquel que ama lealmente se entrega a la tristeza y al dolor cuando no puede obtener lo que desea.

Tristán estaba abatido y pensativo; por esto salió de su tierra y se fue derecho a Cornualles donde permanecía la reina. Se escondió solo en el bosque, no deseaba ser visto. De allí salía al final de la tarde, al momento de buscar un resguardo, y pasaba la noche con los campesinos, con la gente pobre, preguntándoles sobre el rey, lo que sucedía con él; éstos le contaron que, según lo que escucharon, los barones fueron convocados por un bando real para que se dirigieran a Tintagel, donde el rey quería tener sus cortes. Todos estarán allí para Pentecostés, habrá mucha alegría y regocijo, la reina acompañará al rey.

Al escuchar estas noticias Tristán se alegró mucho:la reina no podría dirigirse allí sin que él la viera pasar. El día en que el rey se puso en marcha, Tristán regresó al bosque, al camino por donde él sabía que el cortejo debía pasar. Cortó por la mitad una rama de avellano y la talló de forma cuadrada; cuando el palo estuvo listo, con su cuchillo escribió su nombre. Si la reina se da cuenta—ella estaba siempre atenta a estas señales pues ya antes las había visto—, reconocerá fácilmente el palo de su amigo cuando lo vea. La esencia del mensaje de Tristán era el siguiente: que desde hacía mucho tiempo él estaba en ese lugar, esperando, espiando y buscando una ocasión para poder verla, pues no podía vivir sin ella. A ellos dos les sucedía como a la madreselva que se une al avellano: una vez que se ha prendido y adherido, y que se ha enredado alrededor del tronco, pueden vivir juntos mucho tiempo, pero si se les quiere separar, el avellano muere rápidamente y la madreselva también: “Bella amiga, así nos sucede: ni tú sin mí, ni yo sin ti.”

La reina iba cabalgando, miró el camino inclinado, vio el palo y lo reconoció, comprendió todas las letras. Ordenó a los caballeros que iban con ella escoltándola que se detuvieran: quería bajarse del caballo y descansar. Ellos obedecieron sus órdenes.

Ella se aleja de sus gentes, llama a su lado a su doncella, Brangien, que le era muy fiel. Se alejó un poco del camino y encontró en el bosque a aquel que amaba más que a nada en el mundo. Los dos sienten una alegría muy grande. Él le habló todo lo que quiso y ella le dijo el placer que sentía al verlo. Luego ella le mostró cómo reconciliarse con el rey, y le dijo que mucho le había pesado que así lo desterrara; lo había hecho a causa de una acusación.

Entonces ella se va y deja a su amigo; pero en el momento de la separación comenzaron juntos a llorar. Tristán regresó a Gales hasta que su tío mandó por él.

Por la alegría que él tuvo al ver a su amiga y por lo que él había escrito, tal como lo leyó la reina, para recordar estas palabras, Tristán, que bien sabía tocar el arpa, compuso un nuevo lai; lo nombraré con brevedad: Gotelef lo llaman los ingleses, Madreselvas lo llaman los franceses.

Les he dicho la verdad del lai que les he contado aquí.


Publicado el 20 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.
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