Texto: El Bautizo

Guy de Maupassant


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


No hay información adicional sobre el texto "El Bautizo".


Extracto de El Bautizo

Yo residía, pues, en una casa de campo cerca de Pont-l'Abbé. Estaba allí solo con un criado, un antiguo marinero, y una familia bretona que cuidaba la propiedad en mi ausencia. Ésta se componía de tres personas, dos hermanas y el marido de una de ellas, que cuidaba el jardín.

Y, ese año, por Navidad, la compañera de mi jardinero tuvo un niño. El marido vino a pedirme que fuera el padrino. No podía negarme, y le presté diez francos para los gastos de la iglesia, según él. Fijaron la ceremonia para el día dos de enero. Desde hacía ocho días la tierra estaba cubierta por la nieve, una inmensa alfombra lívida y dura que parecía ilimitada sobre ese país llano y bajo. El mar parecía negro a lo lejos tras la llanura blanca; y se le veía agitarse, levantar el lomo, enrollar sus olas, como si hubiera querido arrojarse sobre su pálida vecina, que parecía muerta, por lo tranquila, triste y fría que estaba.

A las nueve de la mañana, Kérandec llegó ante mi puerta con su cuñada, la alta Kermagan, y la cuidadora que llevaba al niño envuelto en una mantita. Y ahí nos tiene camino de la iglesia. Hacía un frío capaz de hendir los dólmenes, uno de esos fríos desgarradores que rompen la piel y hacen padecer horriblemente por su quemadura de hielo. Yo pensaba en el pobre pequeño ser que llevaban delante de mí, y me decía que esta raza bretona debía ser, verdaderamente, de hierro, para que los niños fueran capaces, desde el momento de su nacimiento, de soportar semejantes paseos.


Leer


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 6 de junio de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 3 veces.
5 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 9 minutos.