Texto: El Libro de las Tierras Vírgenes

Rudyard Kipling


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


No hay información adicional sobre el texto "El Libro de las Tierras Vírgenes".


Extracto de El Libro de las Tierras Vírgenes

—Pues el cuento no perdió nada en tamaño al pasar de boca en boca —bisbisó Bagheera, y Mowgli, para que no lo vieran reír, se tapó la cara con la mano.

—No había en aquellos tiempos ni trigo, ni melones, ni pimienta, ni cañas de azúcar; tampoco había chozas como las que ustedes han visto; el pueblo de la Selva no sabía nada acerca del hombre, y vivía en común, formando un solo pueblo. Sin embargo, empezaron poco a poco los altercados por la comida, aunque había pastos suficientes para todos. Eran unos holgazanes. Cada quien quería comer allí donde estaba echado, como en ocasiones podemos hacerlo nosotros cuando son abundantes las lluvias de la primavera. Entre tanto, Tha, el primer elefante, seguía ocupado en crear nuevas selvas y en encauzar ríos. Imposible que pudiera estar en todas partes, por lo cual nombró dueño y juez de la selva al primer tigre, asignándole la obligación de que resolviera todos los altercados que el pueblo tenía el deber de sujetar a su juicio. Corno todos los demás animales, en aquel tiempo el primer tigre comía fruta y hierba. Su tamaño era igual que el mío, y era hermosísimo, todo él del color de las flores de enredadera amarilla. Carecía de rayas en la piel en aquellos tiempos felices en que la selva era joven. Acudía ante su presencia, sin ningún temor, el pueblo todo de la selva, y su palabra era la ley para todos. Recordarán que les dije que no formábamos entonces sino un solo pueblo.


Leer


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 18 de mayo de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 5 veces.
405 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 11 horas, 49 minutos.