Texto: El Pobre Mozo Molinero y la Gatita

Hermanos Grimm


Cuento infantil


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Extracto de El Pobre Mozo Molinero y la Gatita

—¿Adónde vas, Juan?—.

—¡Bah! ¿Qué puedes hacer tú por mí?—.

—Sé muy bien qué es lo que buscas—, respondióle la gata —:un buen caballo. Vente conmigo; si me sirves durante siete años, te daré uno tan hermoso como jamás lo viste en tu vida—.

"¡Vaya una gata maravillosa!" — pensó Juan —"voy a probar si es cierto lo que me dice"—. Condújolo la gata a un pequeño palacio encantado en el que todos los servidores eran gatitos; saltaban con gran agilidad por las escaleras, arriba y abajo, y parecían de muy buen humor. Al anochecer, cuando se sentaron a la mesa, tres de ellos se encargaron de amenizar la comida con música: tocaba uno el contrabajo; otro, el violín, y el tercero, la trompeta, soplando con toda la fuerza de sus pulmones. Después de cenar, y levantados los manteles, dijo la gatita:

—¡Anda, Juan, vamos a bailar!,—

—No— respondió él —yo no sé bailar con una gata; jamás lo hice—.

—Entonces, llevadlo a la cama—, mandó la gata a los gatitos. Acompañáronlo con una vela a su dormitorio; uno le quitó los zapatos; otro, las medias y, finalmente, apagaron la luz. Por la mañana se presentaron de nuevo y le ayudaron a vestirse. Púsole uno las medias; otro le ató las ligas; un tercero le trajo los zapatos; el cuarto le lavó la cara, y, finalmente, otro se la secó con el rabo.


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Se incorporó a textos.info el 26 de agosto de 2016 por Edu Robsy.
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4 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 7 minutos.