Texto: Juanita y Juanito

Hermanos Grimm


Cuento infantil


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Extracto de Juanita y Juanito

—Guárdate, la decía Juanito, de acercarte mucho al castillo.

Pero una hermosa tarde, cuando el sol iluminaba la verde yerba del bosque a través de las copas de los árboles, y las tórtolas expresaban sus quejas en animados gorjeos, Juanita se puso a escucharlas y comenzó a llorar y al verla Juanito echó a llorar también. Estaban tan turbados como si se hallaran próximos a la muerte; miraron a su alrededor, se habían perdido e ignoraban por dónde debían volver a su casa. El sol estaba ocultándose detrás de la montaña; Juanito miró a través de los árboles y vio que se hallaban próximos a las viejas paredes del castillo, se asustó y quedó pálido y desfallecido. Juanita comenzó a cantar:

Pajarillo, pajarillo,
el del dorado collar;
¿qué cantas, qué, cantas, dime?
cantas, cantas tu pesar.
¿Qué canta mi palomita,
qué cantas, dímelo tú,
cantas acaso su muerte?
Cántala tú, sí, tú, sí, tú.

Juanito miró a Juanita, la cual se habla convertido en un ruiseñor, que cantaba, sí, tú, sí, tú. Un ave, nocturna de brillantes ojos voló tres veces alrededor de ella, y gritó también tres veces: ¡hu, hu, hu! Juanito no podía moverse, estaba como petrificado, no podía llorar, ni hablar, ni menear mano ni pie. Acababa de ponerse el sol, voló el ave a un arbusto y a poco salió de detrás de él una vieja pálida y flaca; con grandes ojos colorados, nariz aplastada y retorcida por la punta, que la llegaba hasta la barba. Murmuró algunas palabras, llamó al ruiseñor y le cogió con la mano.


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Se incorporó a textos.info el 23 de agosto de 2016 por Edu Robsy.
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2 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 4 minutos.