Texto: La Sirena Negra

Emilia Pardo Bazán


Novela


0


Twitter Facebook Google+


No hay información adicional sobre el texto "La Sirena Negra".


Extracto de La Sirena Negra

—No puedo sosegarme... No soy mora, no soy judía. He pecado, estoy en pecado mortal... ¡el mayor pecado!., y estoy... en lo último...

—Todos pecan... Tranquilícese...

—No, no, yo soy otra cosa; para mí no hay perdón; yo...

Hízome con la mano señal de acercar mi oído á su boca, y entre un vaho de calentura pronunció:

—¡Yo... estoy... condenada!.. ¡Condenada!

—¡Qué disparate! Usted se va al cielo... dentro de muchos años... Bueno, no se aflija, la complaceré... Ahora mismo traigo al sacerdote. Tome primero la poción, recobre fuerzas...

Regresó de la botica Marichu, y al entregarme un frasco envuelto en papel, me secreteó afanosa.

—Un cura se necesita, pues... No ha de ir como los perros, señor... Cristiana es, cura han de llamar...

—Iba á salir á buscarle... Tráete una cuchara de plata.

No la había. Marichu fregó una de vil plomo. Cucharada tras cucharada, administré á Rita la dosis. Pareció reanimarse un poco, y recargó:


Leer


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 20 de abril de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 3 veces.
127 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 3 horas, 42 minutos.