Texto: La Squaw

Bram Stoker


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


No hay información adicional sobre el texto "La Squaw".


Extracto de La Squaw

Dicho esto, se inclinó hacia adelante, extendió el brazo y lanzó la piedra. Tal vez exista una fuerza de atracción que haga que un cuerpo, sea cual sea su volumen, acabe siempre por alcanzar a otro más grande que él, o quizá simplemente el muro no fuera totalmente vertical, cosa que no podíamos comprobar desde el punto en que nos hallábamos. Fuera lo que fuese, nos llegó un ruido blando, desgarrador, a través del cálido aire: la piedra acababa de dar de lleno en la cabeza del gatito y le había reventado el cráneo. La gata negra lanzó una rápida mirada en nuestra dirección; y vimos sus pupilas verdes y llameantes fijarse intensamente en Elias P. Hutcheson. Luego se volvió hacia el cuerpecillo tendido junto a ella, cuyas patitas todavía se agitaban imperceptible, presas de convulsiones, mientras un hilillo de sangre brotaba de la herida abierta. Entonces, con un sollozo ahogado, casi humano, se inclinó sobre el gatito, ahora inerte, y se puso a lamerle gimoteando la herida.


Leer


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 28 de agosto de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 1 vez.
16 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 28 minutos.