Texto: Ricardo

Emilio Castelar


Novela


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Extracto de Ricardo

Y diciendo esto, subió a un cuarto tercero de modesta casa en la calle del Caballero de Gracia, y llamó a una sonora campanilla. En aquel humilde albergue, se albergaba la pobreza, es verdad; pero la pobreza modesta, limpia; la pobreza que se encuentra tan alejada de la fortuna como de la miseria. El suelo de ladrillos brillaba como si fuera de acero bruñido; las sillas, de Vitoria, no tenían ni una mancha, ni un átomo de polvo; sobre la mesa de pino pulimentado campeaban dos búcaros de fresco barro y llenos de suaves y olorosas flores. Un espejo era todo el adorno de las blancas paredes, pero espejo de luna reluciente y de brillantísimo marco. Al través de espesas cortinas de algodón cerníase la luz derramando dudosa sombra que daba frescura al cuarto. Habitábalo antigua doncella de la madre de Ricardo, que, originaria de la América española, nunca había querido casarse mientras viviera su señora en Nueva—Orleans, y se casó en cuanto vino a España y dio con la gente de su raza, de sus costumbres y de su habla. Tenía como unos treinta años, y gozaba, según su aspecto, de la mejor salud y robustez, en compañía de una hermosísima niña, a la cual estaba unida como la flor al tallo, o como el tallo a la flor. En cuanto entró Ricardo, hija y madre le recibieron a una con el mayor contento. La niña se cogió a sus rodillas pidiendo un millar de besos, y la joven le tendió la mano con verdadera franqueza, que no excluía profundísimo respeto.


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Se incorporó a textos.info el 17 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.
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285 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 8 horas, 20 minutos.