Texto: Sanseacabó

Arturo Robsy


Novela


0


Twitter Facebook Google+


No hay información adicional sobre el texto "Sanseacabó".


Extracto de Sanseacabó

Deslumbrados por la idea, los hermanos le pinzaron la nariz y le empezaron a echar polvos al fondo de la garganta.

—Más no, que me matáis. —dijo tosiendo y jadeando.

— ¿No lo vendes? ¿No te gusta? Pues traga. Y le volvieron a echar al abismo un montón más de papelinas.

— ¡Una ambulancia! —empezó a gritar, y, en cuanto le soltaron, huyó hasta el próximo guardia para explicarle que le habían hecho tragar la mercancía y necesitaba ayuda: si no, se moría seguro. Por favor, que le detuvieran con urgencia y que se lo llevaran a un hospital.

* * * * *

Jenaro se las daba de parado pero no pasaba de golfo maleante. En verano reventaba pisos desocupados y, fuera de temporada, se ayudaba con atracos a punta de navaja. A veces le detenían y a veces, no; pero si le cogían solía volver al lugar de los hechos y pinchar a quien se había chivado en lugar de dejarse robar de un modo civilizado y, como aquel que dice, democrático, pues también los bandoleros tienen derecho al honor y a la intimidad.


Leer


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


Se incorporó a textos.info el 11 de julio de 2016 por Edu Robsy.
Título visto 3 veces.
228 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 6 horas, 39 minutos.