Texto: Sí Sé Por Qué

Felipe Trigo


Novela


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Extracto de Sí Sé Por Qué

No me lo expresó completamente; pero sus palabras, sus hábitos, sus lecturas y su simpatía hacia los dos viejos sacerdotes, dejan comprender que no acaricia otra esperanza que los cuidados de su madre, mientras viva, y después la clausura de un convento.

Desde entonces, idénticos nuestros seres y nuestras penas, y tan distintas en su misma semejanza nuestras desesperaciones (la mía desgarrada por todos los desengaños y manchada por todos los cienos del vivir, la suya sublimada por todas las previsiones de la delicadeza aun antes de haber vivido)..., cuando la hablo, á la vez que envidia, siento el miedo de que mis pensamientos de mundana queja lleguen á turbar la fe con que ella al menos se fía al último consuelo de entregarle intactas á Dios las purezas de su alma.

Sólo con mirarla, sin embargo, una amargura se me ofrece—puesto que no va ella por una suave y mística atracción directa al amor de Dios..., sino por amparo, por refugio, por dolorosísimo rechazo de los amores de la vida, que la hace adivinar innobles el instinto de bondad. En esa misma amargura recojo la suficiente tranquilidad para no apartarme de su trato al modo de un infestado peligroso á quien le queda siquiera la conciencia del daño que puede producir. O mostrándola la sinceridad de mis dolores, de mis arrepentimientos del pasado bruto, soy capaz de brindarla en mí mismo la prueba de la no imposibilidad de encontrar otros hombres nobles como yo, como mi padre, como su padre, para librarla un poco de la horrenda persuasión de haber nacido á un mundo de belleza que por maldición no fuese más que infierno..., ó reposando en su fe de ángel las negruras de mi enorme pesadumbre yo me limpiaré de ellas y llegaré también á ser un poco ángel. El juego de nuestra redención está entablado con lealtad igual desde la tierra, desde el cielo... ¡Cuán poco importaría que lo ganase ella, ganándome para otro convento, al pie de su convento, donde hubiera de seguirse hablando nuestra fraternidad por la oración de metal de las campanas!


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Se incorporó a textos.info el 14 de mayo de 2016 por Edu Robsy.
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221 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 6 horas, 27 minutos.