Texto: Un Faccioso Más y Algunos Frailes Menos

Benito Pérez Galdós


Novela


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Extracto de Un Faccioso Más y Algunos Frailes Menos

—Los libres—dijo el ayacucho con énfasis—, están y estarán siempre al lado de la Princesa, si a la Princesa le ponen por almohada en su cuna el mejor de los códigos.

El llamar libres a los liberales y el mejor de los códigos a la Constitución del 12 constituía, con otras muchas frases, un estilo especial que por largo tiempo prevaleció en todas las manifestaciones literarias del partido avanzado.

—Calle usted, hombre, por amor de Dios—dijo Aviraneta reprendiendo con un gesto la espontaneidad del capitán—. Los libres, como usted dice, y los liberales, como los llamo yo, están tan divididos que no oye usted dos opiniones iguales si habla con ellos. Hay multitud de tontos a quienes no se puede arrancar de la cabeza lo del mejor de los códigos; hay algunos solemnes pillos que por malicia y por tener poder ante la canalla, gritarán, si les dejan, constitución o muerte; hay el grupo de los anilleros o de los sabios, que reniegan de todo si no les dan las dos Cámaras con Carta, a la francesa, y aun creo que alguien quiere que haya tres Cámaras, por no parecerle bastante dos. Unos piden que haya mucha religión sin dejar de haber libertad, mientras los iluminados desean acabar con la gente de cogulla y quemar los conventos, para que suprimidos los nidos no haya miedo de que vuelvan los pájaros. Yo he tanteado aquí y allí y he encontrado asperezas que no es fácil suavizar, y antagonismos que no es posible vencer. Martínez de la Rosa, Toreno, Burgos y comparsa se niegan a todo lo que sea revolución, Palafox se aviene siempre con el parecer de Calvo de Rozas, y Calvo de Rozas, unido con Flores Estrada, ha hecho una constitución templadita. La quieren tanto, como buenos padres, que si no es preferida, dicen que no se cuente con ellos para nada. Romero Alpuente y los exaltados juran y perjuran que no hay más Constitución que la del 12 en todo el globo terráqueo, y que ellos la harán triunfar, pese a quien pese. Vamos, esta es una casa de fieras, y yo digo que convendría que estallase la guerra y viniesen grandes peligros para que entonces se unieran tantas voluntades y se llegara a un acuerdo en lo de la Constitución definitiva, aunque hubiese siete Cámaras y cuatrocientas alcobas.


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Se incorporó a textos.info el 25 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.
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252 páginas / Tiempo de lectura aproximado: 7 horas, 21 minutos.