Textos publicados por Edu Robsy

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editor: Edu Robsy


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Cuentos de la Alhambra

Washington Irving


Cuento, Historia


El viaje

En la primavera del año 1829 el autor de esta obra, que había venido a España atraído por la curiosidad, hizo un viaje desde Sevilla a Granada, acompañado de un amigo, miembro de la Embajada rusa en Madrid. La casualidad nos había reunido desde regiones muy distantes, y la semejanza de aficiones nos despertó el deseo de peregrinar juntos por las románticas montañas de Andalucía. ¡Si estas páginas llegan a sus manos, ojalá que le recuerden las escenas de nuestro aventurero viaje, ahora esté ocupado en los negocios de su cargo diplomático, o mezclado en el bullicio de la corte, o ya esté abstraído ante las galas de la naturaleza; y ojalá que también puedan traerle a la memoria los detalles de nuestra amena excursión, y con ellos el recuerdo de un amigo al cual ni el tiempo ni la distancia harán jamás olvidar la dulce memoria de su amabilidad y gran valía!

Ahora, antes de entrar en mi asunto, séame permitido apuntar algunos pormenores sobre el aspecto de España y la manera de viajar en este país. Casi todos se figuran en su imaginación a España como una región meridional preciosa, con los suaves encantos de la voluptuosa Italia; pero es, por el contrario, en su mayor parte —si bien se exceptúan algunas de sus provincias marítimas—, un país áspero y melancólico, de escarpadas montañas y extensísimas llanuras desprovistas de árboles, de indescriptible aislamiento y aridez, que participan del salvaje y solitario carácter de África.

Aumenta esta silenciosa soledad la ausencia de las canoras aves, natural consecuencia de la falta de árboles y de pastos; se ven el buitre y el águila revolotear alrededor de los escarpados picos de las montañas, precipitándose al llano, y las bandadas de recelosas avutardas trepar por entre los matorrales; pero esa multitud de pajarillos que anidan en otros países no se encuentran más que en unas pocas...


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 281 páginas.

Una Historia de Nueva York

Washington Irving


Historia


Evening Post, 26 de octubre de 1809:

ALARMANTE

Dejó su hospedaje hace algún tiempo y desde entonces nada se sabe de él. Caballero menudo y entrado en años, vestido con un viejo abrigo negro y sombrero de tres picos, responde al apellido Knickerbocker. Puesto que existen motivos para considerar que no se encuentra por entero en sus cabales y su situación genera gran ansiedad, se agradecerá cualquier información relacionada con él que pueda facilitarse en el Columbian Hotel de la calle Mulberry o en la oficina de este diario.

P. D.: Los editores de prensa estarán colaborando con una causa humanitaria al dar cabida en sus diarios al anuncio precedente.

Evening Post, 6 de noviembre de 1809:

Al editor del Evening Post:

Estimado señor, tras leer en su diario del pasado 26 de octubre un texto sobre un anciano caballero apellidado Knickerbocker que se ausentó de su hospedaje; por si fuera de alivio para sus amistades o pudiera aportarles alguna pista para descubrir su paradero, puedo informarles que una persona que responde a la descripción ofrecida fue vista por los pasajeros de la diligencia a Albany, a primeras horas de la mañana, unas cuatro o cinco semanas atrás, descansando junto a la carretera, ligeramente al norte de King’s Bridge. Llevaba en la mano un pequeño fardo envuelto en un pañuelo rojo; parecía estar viajando en dirección norte y se encontraba muy fatigado.

Un viajero.

Evening Post, 16 de noviembre de 1809:

Al editor del Evening Post:

Estimado caballero, fue usted muy amable al publicar en su diario unas líneas sobre el señor Diedrich Knickerbocker, quien desapareció de forma muy extraña hace un tiempo. Del anciano caballero nada satisfactorio ha llegado hasta nuestros oídos, pero se ha encontrado en su habitación, de su puño y letra, un tipo muy curioso de libro. En esta ocasión deseo que le notifique, si es que s


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 389 páginas.

Fastos

Ovidio


Almanaque


LIBRO I. ENERO

Proemio

Voy a cantar el calendario ordenado a lo largo del año latino junto con sus causas, y los astros que se ponen y salen bajo la tierra. Recibe con rostro sereno, César Germánico , esta obra, y guía el camino de la nave temerosa, y sin volver la espalda a un honor humilde, ¡ea!, asiste propicio con tu numen al trabajo que te he dedicado. Reconocerás las ceremonias extraídas de los viejos Anales, y la razón por la que cada día ha sido señalado. Allí encontrarás también las fiestas que os pertenecen a vosotros. Muchas veces leerás el nombre de tu padre, muchas veces, el de tu abuelo . Los premios que ellos han logrado, que adornan el calendario pintado, también los obtendrás tú junto con tu hermano Druso. Que otros canten las armas de César: nosotros trataremos los altares de César y cualesquiera días que él añadió a las fiestas sacras. Da tu bendición al que pretende avanzar entre las loas de los tuyos, y sacude de mi pecho los temores espantosos. Ofrécete a mí agradablemente, y habrás dado fuerzas a mi poema: mi arte se sustenta o se viene abajo conforme sea tu mirada. Mi página se conmueve porque ha de sufrir el juicio de un príncipe docto, como enviada a que la lea el dios de Claros. Pues cuál es la facundia de una boca cultivada lo advertimos cuando ella empuñó las armas ciudadanas en favor de reos temblorosos. Y cuando tu pasión se entrega a nuestras artes sabemos qué gran manantial fluye de tu talento. Si dioses y hombres lo permiten, dirige, poeta como eres, las riendas del poeta, para que bajo tus auspicios transcurra feliz el año entero.

Rómulo y el año

Cuando el fundador de la ciudad ordenó los tiempos, dispuso que hubiese diez meses en el año. Está claro, Rómulo, que conocías las armas más que las estrellas, y que tu interés por vencer a los vecinos era mayor.


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 164 páginas.

El Corsario Rojo

James Fenimore Cooper


Novela


Dedicatoria

A
W. B. SHUBRICK,
ESQUIRE DE LA MARINA DE LOS ESTADOS UNIDOS
le dedico este esbozo imperfecto y rápidamente trazado de algunas escenas de nuestra profesión.

Mi querido Shubrick, cuento más con su benevolencia que con el éxito de la realización.
Tal como es, sin embargo, este libro le es ofrecido como una nueva prueba de la estima y de la amistad sincera del autor.

Prólogo

El autor ya creyó necesario, en otra ocasión, hacer notar que al describir estas escenas de la vida marítima, no ha tenido en cuenta muy rigurosamente el orden cronológico de los perfeccionamientos que se han introducido en el arte de navegar. Pero piensa que no se hallará en esta obra ningún anacronismo demasiado importante. No obstante si algún crítico marino de mirada penetrante descubre un cabo extraviado en una falsa polea, o un término alterado de forma tal que cambie la verdadera ortografía, se le recuerda que la caridad le obliga a no atribuirlo a la ignorancia, tratándose de un compañero. No hay que olvidar que existen proporcionalmente menos hombres de mar que hombres de tierra dedicados tanto a la parte mecánica como a la espiritual de la composición de un libro, lo que es suficiente para explicar las numerosas imperfecciones que obstaculizan la armonía perfecta de las diversas partes de la literatura. En su tiempo oportuno, sin duda, se hallará el remedio a este mal deplorable, y entonces el mundo podrá esperar ver más conjuntadas las diferentes ramas de la profesión. No existirá una verdadera edad de oro para la literatura hasta que los libros sean tan correctos en su tipografía como el diario de un barco, y el sentido tan preciso como un watch-bill.

En cuanto al artículo menos importante, del que el autor hubiera podido sacar mejor partido en esta obra, no ha tenido la intención de ser muy comunicativo a este respecto.


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 367 páginas.

El Espía

James Fenimore Cooper


Novela


Prefacio

«¿Habrá un hombre de alma lo bastante insensible para no haberse dicho alguna vez: Este es mi país, la tierra donde nací?»

Sir Walter Scott.

Son muchas las razones que aconsejan a un americano que va a escribir una novela, que elija como escenario a su tierra; pero son muchas más las que le disuaden. Comenzando por el pro, se trata de un camino nuevo, sin frecuentar todavía, y que por lo mismo tendrá, cuando menos, el encanto de la novedad. Hasta hoy, entre las nuestras, sólo una pluma de cierta fama se ha ocupado del género; y como ese autor ha muerto, y la aprobación o la censura del público ya no pueden alentar sus esperanzas ni despertar sus temores, sus compatriotas han comenzado a reconocerle méritos. Pero esta consideración se incluiría mejor entre las razones contra, y hemos olvidado que ahora estamos examinando las razones pro.

Es posible que la singularidad de esa circunstancia atraiga la atención de los extranjeros sobre la obra, pues nuestra literatura es como nuestro vino, que gana mucho viajando. Además, el ardiente patriotismo de nuestro pueblo garantiza la venta de las más modestas producciones que se ocupan de un tema nacional. Así lo demostrará muy pronto —tenemos la más profunda convicción— el libro de entradas y salidas de nuestro editor. ¡Quiera el cielo que esto no sea, como la novela, sólo una ficción! Por último, es razonable suponer que a un escritor le resultará más fácil trazar personajes y describir escenarios que ha contemplado continuamente, que pintar países por los que sólo pasó de largo.

Veamos ahora el contra, comenzando por refutar los argumentos en favor de la medida. Es cierto que, hasta hoy, sólo hubo un escritor de ese género; pero el candidato que aspire a los mismos honores literarios será comparado a ese único modelo y, desgraciadamente, nunca se elegirá al rival.


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 427 páginas.

El Último Mohicano

James Fenimore Cooper


Novela


Introducción

Los lugares geográficos donde transcurre este relato, deberían proveer de la necesaria información al lector. Sin embargo, ante tal profusión de nombres, razas y tribus, conviene dar algunas explicaciones.

Se cree que los aborígenes de América proceden de Asia. Hay hechos que lo corroboran. Cree el autor que el color del indio le es peculiar, y mientras sus pómulos muestran un notable indicio de origen tártaro, con sus ojos no sucede lo mismo. El clima puede haber ejercido gran influencia en el color, pero es difícil explicar cómo hubiera podido producirse la fundamental diferencia de los ojos.

La fantasía imaginativa del indio es oriental. Saca sus metáforas de las nubes, de las estaciones, de los pájaros, de los animales y del mundo vegetal. Su lenguaje posee tal riqueza, que expresa una frase con una sola palabra, y mediante una sola sílaba altera el sentido de toda una oración. Da diferentes significados por medio de las más simples inflexiones de la voz.

Los filólogos han dicho que entre todas las numerosas tribus que ocupan el territorio que constituye hoy los Estados Unidos no hay más de dos o tres lenguas. Atribuyen a los dialectos y a la corrupción del idioma la dificultad que tienen las tribus para entenderse entre sí. De aquí han surgido el gran obstáculo que existe para conocer su historia y gran parte de la incertidumbre acerca de sus tradiciones.

En gran medida, los hombres blancos han contribuido a que sean tan oscuras las tradiciones de los aborígenes.

En estas páginas, los lenni-lenapes, lenapes, delawares y los mohicanos designan a un mismo pueblo o a tribus del mismo tronco.

Los maguas, los mingos y los iroqueses, aunque no son exactamente los mismos, suelen ser identificados como tales por estar políticamente confederados y ser los enemigos de los nombrados más arriba. Mingo era un término despectivo y de reproche, como también magua, aunque en menor grado.


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 97 páginas.

Don Juan Tenorio

José Zorrilla


Teatro, Drama


Dedicatoria

AL SEÑOR
DON FRANCISCO LUIS DE VALLEJO
EN PRENDA DE BUENA MEMORIA
Su mejor amigo,
JOSÉ ZORRILLA.

Personajes

DON JUAN TENORIO.
DON LUIS MEJÍA.
DON GONZALO DE ULLOA, comendador de Calatrava.
DON DIEGO TENORIO.
DOÑA INÉS DE ULLOA.
DOÑA ANA DE PANTOJA.
CRISTÓFANO BUTTARELLI.
MARCOS CIUTTI.
BRÍGIDA.
PASCUAL.
EL CAPITÁN CENTELLAS.
DON RAFAEL DE AVELLANEDA.
LUCÍA.
LA ABADESA DE LAS CALATRAVAS DE SEVILLA.
LA TORNERA DE ÍDEM.
GASTÓN.
MIGUEL.
UN ESCULTOR.
ALGUACIL 1º.
ALGUACIL 2º.
UN PAJE (que no habla).
LA ESTATUA DE DON GONZALO (él mismo).
LA SOMBRA DE DOÑA INÉS (ella misma).
Caballeros, sevillanos, encubiertos, curiosos, esqueletos, estatuas, ángeles, sombras, justicia y pueblo.

La acción en Sevilla, por los años de 1545, últimos del emperador Carlos V. Los cuatro primeros actos pasan en una sola noche. Los tres restantes, cinco años después y en otra noche.

Parte I

Acto I

DON JUAN, DON LUIS, DON DIEGO, DON GONZALO, BUTTARELLI, CIUTTI, CENTELLAS, AVELLANEDA, GASTÓN, MIGUEL. Caballeros, curiosos, enmascarados, rondas.

Hostería de Cristófano BUTTARELLI. Puerta en el fondo que da a la calle; mesas, jarros y demás utensilios propios de semejante lugar.

Escena I

DON JUAN, con antifaz, sentado a una mesa escribiendo, CIUTTI y BUTTARELLI, a un lado esperando. Al levantarse el telón, se ven pasar por la puerta del fondo máscaras, estudiantes y pueblo con hachones, músicas, etc.

DON JUAN.—¡Cuál gritan esos malditos!
¡Pero mal rayo me parta
si en concluyendo la carta
no pagan caros sus gritos!

(Sigue escribiendo.)

BUTTARELLI (A CIUTTI.).—Buen Carnaval.

CIUTTI (


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 76 páginas.

Metamorfosis

Ovidio


Poesía


LIBRO I

Prologo

Mi espíritu me induce a relatar cambios de forma de unos cuerpos en otros nuevos; dioses, inspirad mis comienzos (puesto que también vosotros los cambiasteis) y llevad mi poema sin interrupción desde el origen del mundo hasta mi época.

Origen del mundo

Antes de que existiesen el mar y la tierra, y el cielo que todo lo cubre, la faz de la naturaleza era uniforme en todo el universo; llamaban a esto caos, una masa sin forma y sin elaborar, nada más que un peso inerte y un montón de simientes discordantes de elementos no bien ensamblados. Ningún Titán proporcionaba aún luz al mundo, ni Febe, al crecer, rehacía sus cuernos, ni la Tierra estaba suspendida en el aire que la rodea, equilibrada por su propio peso, ni Anfítrite había extendido sus brazos en torno a las extensas orillas de la tierra' Y aunque existía la tierra, y el mar, y el aire, la tierra no era firme, en el mar no se podía nadar, el aire era opaco: ninguno tenía una forma permanente, los elementos se oponían entre sí, porque en un mismo cuerpo lo frío luchaba con lo cálido, lo húmedo con lo seco, lo blando con lo duro, lo pesado con lo ingrávido.

Ordenación del caos

Un dios, junto con una naturaleza mejor, dirimió este litigio: separó del cielo la tierra, y de la tierra las aguas, y aparto el cielo transparente del aire denso. Una vez que hubo desarrollado estos elementos y los hubo liberado del montón informe, ligó en paz y concordia lo que estaba disociado. Entonces resplandeció la masa ígnea e ingrávida de la bóveda celeste, y ocupó su lugar en lo más alto. Lo más cercano a ella por situación y por ligereza es el aire; al ser más densa que ellos, la tierra arrastró los elementos de mayor tamaño y se hundió por su propio peso; el líquido, al desbordarse, ocupó el exterior y rodeó el orbe compacto.


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 271 páginas.

La Mandrágora

Nicolás Maquiavelo


Teatro, Comedia


PERSONAJES

CALLIMACO
SIRO
MICER NICIAS
LIGURIO
SOSTRATA
FRAY TIMOTEO
UNA MUJER
LUCRECIA

CANCIÓN

Para que la canten antes de la representación, Musas y Ninfas

Porque la vida es breve, y muchas son las penas que viviendo y luchando todos soportamos, tras nuestros anhelos vamos pasando y consumiendo los años; y aquel que al placer renuncia para vivir con angustias y afanes no conoce del mundo los engaños. O de qué males y de qué extraños casos son casi todos los mortales oprimidos.

Para huir de este tedio hemos elegido apartada vida y siempre en fiesta y júbilo, donosos jóvenes y alegres Ninfas, estamos reunidos. Ahora, aquí hemos venido con nuestra armonía sólo para honrar esta tan alegre fiesta y dulce compañía.

Además, aquí nos ha traído el nombre de aquél que os gobierna, en quien se ven reunidos todos los dones de la imagen eterna. Por tal gracia suprema, por tal feliz estado, podéis estar alegres, gozar y dar las gracias a quien os lo ha concedido.

PRÓLOGO

Dios os salve, benignos oyentes, si como parece tal benignidad depende del complaceros. Si continuáis permaneciendo silenciosos os haremos partícipes de un nuevo caso acaecido en esta ciudad.

Ved la escena que os presentamos: ésta es vuestra Florencia; otra vez será Roma o Pisa; cosa de desternillarse de risa. Aquella puerta que está ahí, a mi derecha, la casa es de un doctor que aprendió en el Bueyecio muchas leyes. Aquella calle, que está allí en el ángulo representada, la calle es del Amor en la que quien cae jamás se levanta. Podréis luego conocer, por el hábito del fraile, qué clase de prior o abate vive en el templo que al otro lado veis, si de ahí demasiado pronto no os movéis. Un joven, Callimaco Guadagni, recién llegado de París, vive en aquella puerta de la izquierda.


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Publicado el 21 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 2 veces. 40 páginas.

Medea

Eurípides


Teatro, Tragedia, Tragedia griega


PERSONAJES

NODRIZA
PEDAGOGO
HIJOS DE MEDEA Y DE JASÓN
MEDEA
CORO DE MUJERES DE CORINTO
CREONTE
JASÓN
EGEO
MENSAJERO

MEDEA

La acción se desarrolla en Corinto, ante la casa de Medea. De ella sale una esclava vieja).

I

NODRIZA

Ojalá que en su viaje a la Cólquide
no hubiera volado jamás
la nave Argo atravesando las Simplégades
—esas rocas sombrías—; ojalá que el hacha
no hubiera talado jamás
en los bosques del Pelión
los pinos transformados en remos
en manos de los guerreros
con más bríos; ojalá
que jamás hubieran partido:
no habrían regresado trayendo
para Pelias el vellocino de oro.
Si así fuera, nunca
mi señora, Medea, habría zarpado
hacia las torres de la tierra de Yolco
con el corazón hecho una llaga
en su amor por Jasón;
y no habría instigado a las hijas de Pelias
a matar a su padre.
Y ni habría venido
con su marido y con sus hijos
aquí, a Corinto,
poniendo sus empeños
de fugitiva en agradar
a la gente de esta tierra,
y plegándose en todo a su Jasón:
porque salva su matrimonio
la mujer que no le levanta la voz a su marido.
Ahora todo le es hostil, y la pone enferma
hasta lo que para ella es más querido.
Porque Jasón ha traicionado a sus hijos
y a mi propia señora: en tálamo real
se acaba de acostar con la hija de Creonte,
el rey de esta región. Y, en su desdicha, Medea,
deshonrada, a gritos invoca los juramentos,
apela a la unión de sus manos
en su boda, rito
de la fidelidad suprema.
Que en testigos se erijan, pues, los dioses
del pago recibido de Jasón.
Día tras día consumida en lágrimas,
yace en ayunas, abandonando
su cuerpo a los pesares, pues se siente


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Publicado el 20 de febrero de 2017 por Edu Robsy. Visto 1 vez. 35 páginas.

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