Textos publicados por Juan Carlos Vinent Mercadal

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editor: Juan Carlos Vinent Mercadal


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El Pecado y la Noche

Antonio de Hoyos y Vinent


Novela


LAS CIUDADES SUMERGIDAS

Agua, fuego, lodo. Quiméricas nubes de maravilla que dormís sepultadas por una venganza de la Naturaleza; ciudades en que florecieron los siete pecados, en que las manos bíblicas trazaron sus misteriosos conjuros y las voces de los Profetas fulminaron anatemas; ciudades de pecado y de abominación en que las cortesanas bailaron desnudas en los templos y las reinas se prostituyeron a los mercenarios; ciudades de leyenda en que reinó la Lujuria, en que los apóstoles fueron lapidados y la hija del Rey de Is evocó al Demonio. Los hombres os han hecho salir a la superficie, han arrancado la lava que el cielo escupió sobre vosotras, y cínicas, desnudas en vuestra liviandad, vais surgiendo en los lúbricos frescos de vuestros lupanares y en los libertinos mosaicos de vuestros baños patricios. Algunas veces, en las estancias recatadas de una habitación, surge una momia en un espasmo de lubricidad grotesca.

Y su gesto es el mismo gesto de siempre.

Y el Demonio ha vuelto a reinar sobre la Tierra.

LA NOCHE DEL WALPURGIS

I

—¿Will we go in?

—As you like.

Se miraron burlones y echáronse a reír. En los ojos de ambos brillaba el mismo deseo, la misma perversa curiosidad de seguir la aventura equívoca hasta el fin. Pese a los disfraces innobles que les sirvieran para, en las propicias promiscuidades del Carnaval, embarcarse con rumbo a aquella Citerea canalla, los dos tenían una elegancia frívola, alada y aristocrática de personajes de la Comedia Italiana.

Bajo el blanco atavío de Pierrot (un Pierrot de percal, sórdido y sucio), conservaba Jimmi la nobleza de su figura vagamente andrógina, pero no afeminada, si no más bien pueril, resuelta y petulante, con una gracia de héroe niño o de arcángel insexuado. Eso era, un arcángel. El rostro correcto, voluntarioso; la boca pálida...


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Publicado el 31 de octubre de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal. Visto 17 veces. 164 páginas.

Silas Marner

George Eliot


Novela


I

En los tiempos en que las ruecas zumbaban activamente en las granjas, en que las mismas grandes damas, vestidas de sedas y encajes, tenían sus pequeñas ruecas de encina lustrada, a veces se veía, ya sea en los caminos de los distritos apartados, ya sea en el seno profundo de las colinas, a ciertos hombres pálidos y enclenques que, comparados con las gentes vigorosas de los campos, parecían ser los últimos vestigios de una raza desheredada.

El perro del pastor ladraba furioso cuando uno de esos hombres de fisonomía extraña aparecía en las alturas, y su fisonomía extraña se destacaba negra sobre el cielo, en el ocaso breve del sol de invierno; porque, ¿a qué perro no incomoda una persona encorvada bajo el peso de un fardo? Y aquellos hombres pálidos rara vez salían de su aldea sin aquella carga misteriosa.

El propio pastor, bien que tuviera buenas razones para creer que la bolsa sólo contenía hilo de lino, si no largas piezas de lienzo tejidas con ese hilo, no estaba muy seguro de que aquel oficio de tejedor, por indispensable que fuera, pudiera ejercerse sin el auxilio del espíritu maligno.

En aquella época remota, la superstición acompañaba a todo individuo o a todo hecho un tanto extraño. Y para que una cosa pareciera tal, bastaba que se repitiera periódica o accidentalmente, como las visitas del buhonero o del afilador.

Nadie sabía dónde vivían aquellos hombres errantes, ni de quién descendían; y, ¿cómo podría decirse quiénes eran, a menos de conocer a alguien que supiera quiénes eran su padre y su madre?

Para los campesinos de antaño, el mundo, más allá del horizonte de su experiencia personal, era una región vaga y misteriosa. Para su pensamiento, que se había quedado estacionario, una vida nómada era una concepción tan obscura como la existencia, durante el invierno, de las golondrinas que volvían en primavera.


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Publicado el 31 de octubre de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal. Visto 14 veces. 243 páginas.

Elogio de la locura

Erasmo de Rotterdam


Filosofía del Renacimiento | Humanismo


http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/elogio-de-la-locura--0/html/ff08f70e-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.htm


Habla la estulticia(1)

[23]

Capítulo I

     Diga lo que quiera de mí el común de los mortales, pues no ignoro cuán mal hablan de la Estulticia incluso los más estultos, soy, empero, aquélla, y precisamente la única que tiene poder para divertir a los dioses y a los hombres. Y de ello es prueba poderosa, y lo representa bien, el que apenas he comparecido ante esta copiosa reunión para dirigiros la palabra, todos los semblantes han reflejado de súbito nueva e insólita alegría, los entrecejos se han desarrugado y habéis aplaudido con carcajadas alegres y cordiales, por modo que, en verdad, todos los presentes me parecéis ebrios de néctar no exento de nepente, como los dioses homéricos, mientras antes estabais sentados con cara triste y apurada, como recién salidos del antro de Trofonio(2).

     Al modo que, cuando el bello sol naciente muestra a las tierras su áureo rostro, o después de un áspero invierno el céfiro blando trae nueva primavera, parece que todas las cosas adquieran diversa faz, color distinto y les retorne la juventud, [24] así apenas he aparecido yo, habéis mudado el gesto. Mi sola presencia ha podido conseguir, pues, lo que apenas logran los grandes oradores con un discurso lato y meditado que, a pesar de ello, no logra disipar el malhumor de los ánimos.



Capítulo II

     En cuanto al motivo de que me presente hoy con tan raro atavío, vais a escucharlo si no os molesta prestarme oídos, pero no los oídos con que atendéis a los predicadores, sino los que acostumbráis a dar en el mercado a los charlatanes, juglares y bufones, o aquellas orejas que levantaba antaño nuestro insigne Midas para escuchar a Pan.

     Me ha dado h


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Publicado el 13 de octubre de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal. Visto 47 veces. 112 páginas.

Cela, piel adentro

Camilo José Cela Conde


Recomendable recomendación (libro no gratuito); valga la redundancia...


Agradecimiento a Eduardo Robsy por su e-mail y recomendación en torno a entrevista en RNE...A ser tozudos con los proyectos, perseverancia, "a lo Don Camilo".


http://www.elcultural.com/revista/letras/Cela-piel-adentro/38117


Cela, piel adentro

Camilo José Cela Conde

Destino. Barcelona, 2016. 250 páginas, 19€

JOSÉ MANUEL BENÍTEZ ARIZA | 20/05/2016 |  Edición impresa


El libro que Camilo José Cela hijo ha escrito sobre Camilo José Cela padre (1916-2002), de cuyo nacimiento acaba de cumplirse el centenario, podría haber discurrido tanto por el cauce de la loa como por el del memorial de agravios. No lo hace por ninguno de ellos: por el contrario, el ya jubilado profesor Camilo José Cela Conde (Madrid, 1946) hace gala de un magnífico sentido de la distancia, de un encomiable control de las propias emociones y de un notable sentido del humor, amén de un envidiable don de la amenidad, para dar cuenta de un encargo editorial difícil: reescribir la semblanza de su padre que publicó en 1989, cuando éste acababa de recibir el premio Nobel.

La crónica social posterior a ese acontecimiento es sobradamente conocida y no precisamente grata de recordar para quien, como el hijo, vivió en primera persona las consecuencias de la ruptura del primer matrimonio del escritor y la consiguiente escisión de su círculo de amistades entre quienes lo conocían de antiguo y quienes se arrimaban apresuradamente a su sobrevenida gloria mundana. Un “hallazgo sorprendente”, alega el hijo metido a biógrafo, aportaba un elemento de novedad a la nueva tentativa: la posibilidad de contrastar las impresiones publicadas en 1989 -y que, según se nos dice, contaron con el beneplácito paterno- con la amplia correspondencia privada cruzada entre el escritor y quien fue su mujer hasta poco antes de la concesión del Nobel, Rosa


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Publicado el 4 de octubre de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal. Visto 13 veces. 2 páginas.

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