TIEMPO DE CARNAVAL
Ildefonso Robledo
Cuento,
Licencia limitada
88 págs. / 2 horas, 34 minutos / 19 visitas.
Publicado el 21 de mayo de 2026 por Ildefonso Robledo Casanova.
Licencia limitada
88 págs. / 2 horas, 34 minutos / 19 visitas.
Publicado el 21 de mayo de 2026 por Ildefonso Robledo Casanova.
Voy a hacer una comedia de enredo. No pido perdón si a alguien le robo el tiempo, porque 1.a, sólo con ese objeto va a leer y 2.a, en tratándose de enredos nadie se asusta, todo sale bien: el lector se entusiasma y el autor cobra fama. ¡Oh, la fama que voy a adquirir yo con esta comedia!
Los personajes de la farsa son:
LUNA, muchacha angelical de quince abriles, tierna, fina, romántica (¡qué bien le cae el nombre!, ¿ah?, ¡como que parece un rayo de la luna!).
ENRIQUE, joven de veinte años, sobre cuyos labios apenas apunta el fino bozo; romántico también, ¡claro!, y si usted lo quiere puede ser poeta.
DON IÑIGO, padre de Luna, austero, escéptico, etc.
SEÑORA DE ALARCÓN, madre de Enrique.
DON CARLOS, aparentemente padre de Enrique.
NOTAS: Se han suprimido varios personajes que intervienen en el asunto, para que ésta sea una transparente complicación.
Si alguno pretendiera reclamar, no encontrando enredo en esta comedia, está muy equivocado. Falta de comprensión, sí, falta de comprensión. ¡Ah, el tal público!… Este es nuestro más grande dolor de autores: pasar por el mundo, entre las risas de los demás, sin conseguir que nadie reciba una sola luminaria de la Empresa de luz de nuestras almas.
Se han seguido fielmente, aunque usted no quiera creerlo, todas las reglas de composición de los grandes maestros. Como la comedia es en tres actos, estas son las normas: en el primero, exposición del asunto; en el segundo, cumbre de la acción emotiva; en el tercero, solución del problema.
Se ha tenido presente, asimismo, otro gran secreto: el de dejar entrever el misterio. Si usted es perspicaz lo adivinará pronto y al final halagaré su perspicacia; si no lo es, ¿qué voy a hacer?: falta de comprensión. Yo no trato de despistar.
Y con esto, a escena.
Dominio público
6 págs. / 10 minutos / 26 visitas.
Publicado el 13 de mayo de 2026 por Edu Robsy.
VANN FJERNTHAV
EL BINOMIO LÓGICO-EMPÁTICO
DE
SADE
UNA INMENSA GEODA PARA LA ÉTICA
Protegido por copyright
136 págs. / 3 horas, 58 minutos / 19 visitas.
Publicado el 12 de mayo de 2026 por Vann Fjernthav.
Aquel pobre señor de provincia, Santiago Maya, andaba siempre en chancleta y fumaba largos y renegridos puros… Pobre de dinero, no: cinco mil barras, como dicen, hacen en los pueblos una fortuna bastante respetable. Da para echar vientre; ponerse la gorra o el sombrero de paja a media testa; hundir las manos en los bolsillos, sonando las llaves y alguna que otra moneda; arrastrar grave y concienzudamente las zapatillas, y hablar de política y mujeres.
Santiago Maya tuviera más, mucho más, si no habría sido por la maldita hernia, que le obligaba a tener prendido a la carne, como un apéndice, el insoportable braguero.
Cuando mozo fuera ayudante de su padre en un molino, que a la cabecera del pueblo metía la bulla del siglo: las grandes piedras remordiéndose ruidosamente para triturar el grano; los remiendos de las bandas azotando como foetes los volantes durante las vueltas interminables. Santiago llevaba de uno a otro lado los ventrudos costales de trigo y los hondos cajones de harina. Se hizo fuerte como un toro. Una mañana, en unión de algunos jornaleros, vacilaba ante una pesada carga:
—A que no alzan ustedes este saco.
—Ni usted lo alza, patrón.
Lo que menos le gustaba era las charlas. Al grano, al grano, y en verdad que al grano había que ir. Y que «lo alzo», que «no lo alza»… Santiago levantó el saco poniéndose muy rojo; luego emplasteció un poquillo, y no hubo más.
A los pocos días, durante el baño, reparó en una pequeña bolita junto al bajo vientre, que después fue hinchándose poco a poco. Las amigos le dieron bromas, pero él se puso serio y un sí es no es asustado. Decaían sus fuerzas, y en esa ocasión, lleno de vergüenza, casi no pudo atravesar el río a nado.
Dominio público
8 págs. / 14 minutos / 20 visitas.
Publicado el 10 de mayo de 2026 por Edu Robsy.
En estas mismas columnas, solicitado cierta vez por algunos amigos de la infancia que deseaban escribir cuentos sin las dificultades inherentes por común a su composición, expuse unas cuantas reglas y trucos, que, por haberme servido satisfactoriamente en más de una ocasión, sospeché podrían prestar servicios de verdad a aquellos amigos de la niñez.
Animado por el silencio —en literatura el silencio es siempre animador— en que había caído mi elemental anagnosia del oficio, completéla con una nueva serie de trucos eficaces y seguros, convencido de que uno por lo menos de los infinitos aspirantes al arte de escribir, debía de estar gestando en las sombras un cuento revelador.
Ha pasado el tiempo. Ignoro todavía si mis normas literarias prestaron servicios. Una y otra serie de trucos anotados con más humor que solemnidad llevaban el título común de Manual del perfecto cuentista.
Hoy se me solicita de nuevo, pero esta vez con mucha más seriedad que buen humor. Se me pide primeramente una declaración firme y explícita acerca del cuento. Y luego, una fórmula eficaz para evitar precisamente escribirlos en la forma ya desusada que con tan pobre éxito absorbió nuestras viejas horas.
Como se ve, cuanto era de desenfadada y segura mi posición al divulgar los trucos del perfecto cuentista, es de inestable mi situación presente. Cuanto sabía yo del cuento era un error. Mi conocimiento indudable del oficio, mis pequeñas trampas más o menos claras, sólo han servido para colocarme de pie, desnudo y aterido como una criatura, ante la gesta de una nueva retórica del cuento que nos debe amamantar.
Dominio público
2 págs. / 5 minutos / 54 visitas.
Publicado el 8 de mayo de 2026 por Edu Robsy.
Allá en lo alto, a través de la atmósfera pura y glacial, el cóndor va, con las alas abiertas. Reina en la altura insondable como un monarca.
Su imperio es la altura inaccesible, el abismo sin fin del espacio. Reina en el silencio. A veces, tal vez llega hasta éste el lejano fragor de un alud.
Fuera de eso, nada. No hay allí más vida que la del cóndor, ni otro sonido que la potente vibración del aire en las rígidas plumas de sus alas.
Tan poderosa es la organización del cóndor para el vuelo, que nunca se le ve batir las alas, si no es para levantarse de tierra o bajar hasta ella.
No recuerda en nada el rápido batir de alas de los pájaros. Más que vuelo, es una navegación silenciosa por el espacio. Con las alas abiertas e inmóviles, el cóndor, invisible desde tierra, va planeando a través de la atmósfera helada, como un aeroplano vital.
Cruza sobre los valles hondísimos, bordea las blancas cimas de los Andes, prosigue su exploración de rapiña, dejando tras él, como una estela, el vibrante gemido de su vuelo.
Súbitamente, vuelve a tierra con fijeza su calva cabeza, y comienza a descender planeando en una gran espiral descendente. De nuevo, vuelve a recordar el vuelo del aeroplano.
Dominio público
70 págs. / 2 horas, 3 minutos / 28 visitas.
Publicado el 6 de mayo de 2026 por usuario no registrado.
Julia de Chaverny llevaba unos seis años de casada y desde hacía próximamente cinco o seis meses había reconocido, no solo la imposibilidad de amar a su marido, sino también la dificultad de tenerle en alguna estimación.
Y no es que este marido fuese mala persona ni tonto ni bobo. Acaso, sin embargo, había en él algo de todo esto. Consultando su memoria, hubiera ella podido recordar que en otro tiempo le había parecido amable; pero ahora le aburría. Todo en él le resultaba antipático. Su manera de comer, de tomar el café, de hablar, le crispaba los nervios. No se veían, ni se hablaban, más que en la mesa; pero comían juntos varias veces por semana, y era lo bastante para alimentar la aversión de Julia.
68 págs. / 2 horas / 21 visitas.
Publicado el 1 de mayo de 2026 por Edu Robsy.
La obra está bajo una licencia Creative Commons (Atribución-SinDerivadas), lo que permite su libre distribución total para fines educativos y profesionales. Es una herramienta clave para quienes buscan transformar sus ideas en proyectos sostenibles mediante el uso estratégico de la tecnología.
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Creative Commons
1 pág. / 1 minuto / 22 visitas.
Publicado el 26 de abril de 2026 por Carlos Gustavo Flores Castillo.
Publicado bajo el sello de la Secretaría de Educación Universitaria del estado Apure, este libro sistematiza recursos que facilitan desde la búsqueda de información en bases de datos especializadas hasta la redacción y corrección de textos académicos. Es un recurso indispensable para modernizar la metodología de investigación en el área de las Ciencias Sociales, promoviendo el acceso abierto y el uso ético de la tecnología en la generación de conocimiento.
Leer / Descargar texto 'Herramientas Tecnológicas para Investigación en Ciencias Sociales'
Creative Commons
1 pág. / 1 minuto / 16 visitas.
Publicado el 26 de abril de 2026 por Carlos Gustavo Flores Castillo.
Dominio público
5 págs. / 9 minutos / 12 visitas.
Publicado el 24 de abril de 2026 por JAVIER ARTURO MARTINEZ FARFAN.