Texto: El Mal Zuavo
de Alphonse Daudet


Cuento


0


Twitter Facebook


El Mal Zuavo

No hay más información sobre el texto 'El Mal Zuavo'.


Edición física

Denunciar texto


Fragmento de El Mal Zuavo

Lory golpeó violentamente la mesa:

—Cállate… ¿qué sabéis las mujeres de esas cosas?… A fuerza de vivir siempre con los hijos y sólo para ellos, todo lo hacéis del tamaño de los niños. Pues yo te digo que esos tipos son unos miserables, unos renegados, unos cobardes y te aseguro que si, por desgracia, nuestro Christian fuera capaz de cometer esa infamia, tan cierto como que me llamo Georges Lory y que serví siete años en un regimiento de cazadores de Francia, le atravieso el cuerpo con mi sable.

Y con expresión furiosa, el herrero señalaba su largo sable de cazador que se encontraba colgado en la pared, por debajo del retrato del hijo hecho en África, y en el que aparecía con uniforme de zuavo. Pero al ver aquel rostro de alsaciano honesto, tostado, curtido por el sol, con los blancos y negros que forman los colores vivos a plena luz, se tranquilizó de repente y se echó a reír.

—¡Vaya unas ganas absurdas de romperme la cabeza! ¡Christian no puede hacerse prusiano, él que ha matado a tantos en la guerra!


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


4 págs. / 8 minutos.
26 visitas.
Publicado el 14 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.


Textos más populares de Alphonse Daudet