Texto: El Oro
de Baldomero Lillo


Cuento


0


Twitter Facebook


El Oro

No hay más información sobre el texto 'El Oro'.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición física

Denunciar texto


Fragmento de El Oro

Irritada, entonces, abrió las mandíbulas y lo precipitó en el vacío.

Descendió el rayo como una estrella filante, chocó contra la tierra, se levantó y volvió a caer. Como una luciérnaga maravillosa erró a través de los campos, y su brillo, infinitamente más intenso que el de millones de diamantes, era visible en mitad del día, y de noche centelleaba en las tinieblas como un diminuto sol.

Los hombres, asombrados, buscaron mucho tiempo la explicación del hecho extraordinario, hasta que un día los magos y nigromantes descifraron el enigma. La errabunda estrella era una hebra desprendida de la cabellera del sol. Y añadieron que el que lograse aprisionarla vería trocarse SU existencia efímera en una vida inmortal; pero, para coger el rayo sin ser consumido por él, era necesario haber extirpado del alma todo vestigio de piedad y amor.

Entonces, todos los lazos se desataron y ya no hubo ni padres ni hijos ni hermanos. Los amantes abandonaron a sus amadas y la Humanidad entera persiguió, como desatentada jauría, al celeste peregrino por toda la redondez de la tierra. Noche y día millares de manos ávidas se tendieron sin cesar hacia la ascua fulgurante, cuyo contacto reducía a la nada a los audaces y sólo dejaba de sus cuerpos, de sus corazones egoístas y soberbios, un puñado de polvo de un matiz de trigo maduro, que parecía hecho de rayos de sol.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


1 pág. / 3 minutos.
11 visitas.
Publicado el 8 de octubre de 2019 por Edu Robsy.


Textos más populares de Baldomero Lillo