Texto: La Vuelta al Mundo en la Numancia
de Benito Pérez Galdós


Novela


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La Vuelta al Mundo en la Numancia

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Fragmento de La Vuelta al Mundo en la Numancia

En Septiembre del mismo año, dio Ansúrez por finiquitado el pulimento de la señorita, y se la llevó a Cartagena. Creía el buen hombre que las Ursulinas habían puesto a su hija como nueva, y que esta era un prodigio de ilustración y un lindo archivo de conocimientos. Grandemente se equivocaba, porque Mara, descontado el barniz leve de cultura que le dieran las monjas (nociones farragosas del arte gramatical y de la ciencia de la cantidad, un poquito de francés mascullado y un imperfectísimo tecleo de piano), salía del convento tan rasa y monda de saber como había entrado, con bastantes malicias y astucias de más, y su cándida ingenuidad de menos. Algo de esta recobró al volver a su casa, porque no disimulaba el desafecto que en su corazón dejaron las Madres.

Ansúrez no se cansaba de admirar el ligero barniz, que pronto habría de deslucirse y perderse, y encantado con su hija, no veía en la sociedad de sus iguales hombre digno de ella. Y está de más decir que Mara tuvo en Cartagena, al presentarse acicalada y bruñida de lenguaje, un éxito loco. Muchachos de diferentes vitolas y abolengo la cortejaron, sin que ella saliera de su mónita constante: enloquecer a todos, y no dar esperanzas a ninguno. Cobró fama de ambiciosa y de picar demasiado alto. Con las gracias discretas nuevamente adquiridas se juntaban, en delicioso revoltijo, los donaires que se le pegaron en la tierra andaluza... No había criatura que exhibir pudiera mayor conjunto de seducciones mortíferas, ni que impusiese más terror a los que la sitiaban con solicitudes amorosas. Su talle sutil, su gracioso andar, sus decires prontos, que tenían por manantial la boca más fresca y bonita que podría imaginarse, su rostro trigueño a lo Virgen de Murillo, se grababan en la retina y en el corazón de infinidad de jóvenes que vivían desconsolados y como almas en pena.


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222 págs. / 6 horas, 29 minutos.
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Publicado el 20 de febrero de 2018 por Edu Robsy.


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