Relato vanguardista
Relato corto correspondiente a la etapa de vanguardia del autor, publicado inicialmente de forma exenta en revistas literarias (como "Síntesis") y que posteriormente se integró como una "nota preliminar" o prólogo lírico de su célebre novela "El convidado de papel" (1928).
En su prosa vanguardista y conceptual, el argumento tradicional y la trama de acción quedan subordinados a la experiencia estética y a la metáfora poética. Julio, un niño de pueblo (trasunto autobiográfico del propio autor en su infancia en Codo, Zaragoza). Por azares de su humilde fortuna, Julio pasa temporadas descalzo y otras calzado. Ir descalzo le permite desarrollar una sensibilidad extrema en la piel de sus pies, conectándolo de manera directa y táctil con la naturaleza.
A través de esta aguda percepción física, el niño experimenta una iniciación erótica y sentimental al conocer a Eulalia, una mujer que encarna el mito clásico de Dánae. Eulalia actúa como la "labradora de su sentimiento" (parafraseando a Ortega y Gasset), despertando en el pequeño Julio una inquietud pasional y un deseo carnal que los rígidos libros escolares de la época nunca le habían explicado.
