Texto: El Hombre de Shorrox
de Bram Stoker


Cuento


0


Twitter Facebook


El Hombre de Shorrox

No hay más información sobre el texto 'El Hombre de Shorrox'.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición física


Fragmento de El Hombre de Shorrox

Pero no quería encariñarse de ninguno, como suelen hacer ellos cuando han bebido todo lo que pueden beber; eso sí, los trataba de un modo tan juguetón que provocaba su risa. La viuda solía contar que esta forma de actuar la había aprendido en la escuela y luego con Mick. Siempre permanecía en la barra del bar con uno de esos juncos con el extremo curvado que llevan los soldados cuando no tienen para un látigo y salen con su gorra militar, recién arreglados, a arrasar con las chicas. Cuando alguno de sus pretendientes se mostraba demasiado cariñoso, ella levantaba el junco y lo amenazaba con él, mientras se reía con aquella risa suya tan turbadora. Al principio, uno o dos hombres aseguraron que valía la pena recibir unos golpes con el junco a cambio de un beso de la viuda y, uno de ellos, un criador de caballos de Poul-a-Phoka, dijo que iba a conseguir darle un beso sin que le golpeara. Pero a ella se le daba muy bien la vara, lo que era bastante raro porque no tenía ningún hijo con quien practicar; cuando terminó con el hombre, lo dejó tirado sobre la barra con la cara como una parrilla. Los otros, aunque se reían, aprendieron perfectamente la lección. A partir de entonces, siempre que echaba mano a la vara, sin importar lo tranquila que lo hiciera, no se habló más de intentar darle un beso.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


16 págs. / 28 minutos.
65 visitas / 10 lecturas.
Publicado el 17 de febrero de 2017 por Edu Robsy.


Textos más populares de Bram Stoker