Texto: La Educación de la Mujer

Concepción Arenal


Ensayo


0


Twitter Facebook Google+


La Educación de la Mujer

Ensayo sobre la importancia de la educación para las mujeres

Concepción Arenal, intelectual comprometida con diversas causas, defendió siempre el papel de la mujer y la necesidad de que ésta no quedara supeditada al hombre. En su receta para alcanzar este fin, la educación de las mujeres era una cuestión central, y necesaria también para su incorporación al mercado laboral. Esto, que puede parecer hoy evidente y asumido por nuestra sociedad, no era así en el siglo XIX, lo que convierte a Concepción Arenal en una de las primeras intelectuales feministas de nuestro país.

Este breve ensayo, escrito hacia el final de su vida, defiende los beneficios para toda la sociedad de ofrecer una educación completa y de calidad a las mujeres, dado que hasta entonces la enseñanza de calidad se reservaba a los hombres, para que puedan así participar también en el mercado laboral.


Leer en línea

ebook PDF

ebook ePUB

ebook Mobi

Edición física


Fragmento de La Educación de la Mujer

Lo que se ha dicho de la vanidad, que se coloca donde puede, es aplicable a otros defectos: la actividad de la mujer, imposibilitada de emplearse en cosas grandes, se emplea en las pequeñas, sin que tal vez éstas tengan para ella un atractivo especial; juzgando por el resultado, se hace subjetivo lo que es objetivo y no se ve que lo pueril no está exclusiva mente en la cosa que halaga la vanidad, sino en la vanidad misma, que puede ser tan frívola buscando aplausos para un discurso en el Parlamento, como para un rico traje de última moda. No hemos asistido (ya se comprende) a ninguna recepción de Palacio; pero hemos visto a veces en la calle a los que a ellas iban, y bajo el punto de vista de la frivolidad, no nos parecía que hubiese diferencia esencial entre las bandas, las cruces y los bordados de los hombres, y los encajes, las cintas y las flores de las mujeres.

Dejando al tiempo que resuelva las cosas dudosas, lo que nos parece cierto es que los esfuerzos deben dirigirse a satisfacer las necesidades más apremiantes, y que la más apremiante necesidad de hoy, para el hombre como para la mujer, es la educación, que forma su carácter, que los convierte en persona. La persona no tiene sexo: es el cumplimiento del deber, sea el que quiera; la reclamación de un derecho, sea el que fuere; la dignidad, que puede tenerse en todas las situaciones; la benevolencia, que, si está en el ánimo, halla siempre medio de manifestarse de algún modo.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


16 págs. / 29 minutos / 80 visitas.
Publicado el 15 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.