Texto: Vida Loca
de Domingo Arena


Cuento


0


Twitter Facebook


Vida Loca

No hay más información sobre el texto 'Vida Loca'.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición física

Denunciar texto


Fragmento de Vida Loca

Es preciso el esfuerzo de tres hombres para sujetarlo y mientras el contuso se alza medio ahogado y uno del grupo grita: "Sujeten bien a ese mamao!", él sigue forcejeando, nervioso y terrible, mostrando que en un momento su mansa manía se había transformado en locura furiosa.

Al otro día el comisario se hizo cargo de él para llevarlo al pueblo. Ya entonces estaba más tranquilo, se reía a carcajadas sin motivo, miraba a sus amigos sin conocerlos, y a todos les ofrecía vacas y caballos por cigarros que mascaba en vez de fumar.

El día de la marcha, se dejó sin resistencia atar los pies por debajo de la barriga del caballo, y, escoltado por la policía, marchó siempre riendo ruidosamente dejando sin sentimiento el campo, las casas y los montes que lo habían acompañado toda la vida. Cuando llegó al pueblo mostró la misma indiferencia: parecía no ver nada.

Lo llevaron al cuartel, donde estaba lo que llamaban impropiamente cárcel.

El cuartel lo formaban dos cuadras largas y paralelas en que vivían los soldados; un cerco muy alto separaba la mitad del fondo de un terreno baldío y la otra mitad la limitaba el calabozo: una pieza obscura con un patio al frente, al que cerraba una reja de hierro enclavada sobre una pared baja; en lado opuesto el cuerpo de guardia que protegía la entrada, a cuya derecha se veía el pequeño cuarto de la mayoría.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


6 págs. / 11 minutos.
18 visitas.
Publicado el 21 de junio de 2018 por Edu Robsy.