Texto: El Cascanueces y el Rey de los Ratones

E.T.A. Hoffmann


Cuento infantil


0


Twitter Facebook Google+


El Cascanueces y el Rey de los Ratones

No hay más información sobre el texto 'El Cascanueces y el Rey de los Ratones'.


Leer en línea

ebook PDF

ebook ePUB

ebook Mobi

Edición física


Fragmento de El Cascanueces y el Rey de los Ratones

Cogió al Cascanueces en brazos, se acercó al armario de cristal y, en cuclillas ante él, comenzó a decir a la nueva muñeca:

—Por favor, Mamsell Clárchen, préstale tu camita al Cascanueces herido y acomódate lo mejor que puedas en el sofá. Ten en cuenta que tú estás totalmente sana y llena de vigor, pues, si no, no tendrías esas hermosas y sonrosadas mejillas; además, son muy pocas las muñecas que tienen un sofá tan mullido.

Mamsell Clárchen, con su maravilloso vestido de fiesta de Navidad, se mostraba muy fina y malhumorada y no dijo ni mu.

«Pero a qué andar con tantas contemplaciones», se dijo Marie, sacando la cama. Con mucho cuidado y delicadeza metió en ella al pequeño Cascanueces, vendó con una bonita cinta que llevaba en el vestido sus hombros heridos y le tapó hasta la nariz.

—Pero no se va a quedar con esa maleducada de Clare —siguió diciendo.

Sacó la camita con el Cascanueces dentro y la colocó en el estante superior, junto al bonito pueblo en el que estaban acantonados los húsares de Fritz. Cerró el armario con llave y, cuando ya se iba a dirigir al dormitorio —¡escuchad con atención, niños!—, comenzó un siseo muy suave, muy suave, y murmullos y susurros en derredor, detrás de la estufa, de las sillas, de los armarios.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


70 págs. / 2 horas, 2 minutos / 91 visitas.
Publicado el 30 de enero de 2018 por Edu Robsy.