Texto: Mi Vecino Jacques
de Émile Zola


Cuento


0


Twitter Facebook


Mi Vecino Jacques

No hay más información sobre el texto 'Mi Vecino Jacques'.


Edición física


Fragmento de Mi Vecino Jacques

Al cabo de seis meses, ignoraba aún el oficio que permitía vivir a mi vecino Jacques y a su familia. Él hablaba poco. Por pura curiosidad, le había preguntado al respecto a su mujer en dos o tres ocasiones, pero sólo había logrado sacarle respuestas evasivas, pronunciadas con vergüenza.

Un día, —había llovido la víspera y mi corazón estaba algo nostálgico—, cuando bajaba por el bulevar del Enfer, vi venir hacia mí a uno de esos parias del pueblo obrero de París, un hombre vestido y tocado de negro, con corbata blanca, que llevaba debajo del brazo el estrecho ataúd de un recién nacido.

Iba con la cabeza gacha, llevando su ligero paquete con una indolencia meditabunda, dándole con el pie a los guijarros de la calle. La mañana era blanca. Me impresionó aquella tristeza que pasaba. Al oír mis pasos, el hombre levantó la cabeza y luego la volvió rápidamente; pero era demasiado tarde, ya lo había reconocido. Mi vecino Jacques era, pues, enterrador. Lo vi alejarse, avergonzado de su vergüenza. Lamenté no haber ido por la otra acera. Y se alejaba, con la cabeza más baja, diciéndose sin duda que acaba de perder el apretón de manos que intercambiábamos cada noche.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


4 págs. / 7 minutos.
81 visitas / 14 lecturas / 40 descargas.
Publicado el 22 de octubre de 2016 por Edu Robsy.


Textos más populares de Émile Zola