Descargar Kindle 'Cuentos de Marineda', de Emilia Pardo Bazán

Cuento


Descargar gratis para Kindle el libro 'Cuentos de Marineda' de Emilia Pardo Bazán en formato mobi.

Este ebook gratuito del libro de Emilia Pardo Bazán 'Cuentos de Marineda' en formato mobi está diseñado para ser leído en un lector de ebooks Amazon Kindle o en tablets y smartphones con las apps de Amazon Kindle o compatibles. Mobi es un formato específico de Amazon que utilizan los dispositivos y apps Kindle. Para el resto de dispositivos, se recomienda descargar el texto en otros formatos disponibles.

Este texto, publicado en 1892, está etiquetado como Cuento.


  Cuento.
127 págs. / 3 horas, 43 minutos / 739 KB.
13 de septiembre de 2018.


Fragmento de Cuentos de Marineda

Faltábanme aquellas graciosas escaramuzas artísticas a que yo estaba acostumbrado. En Marineda se habla eternamente de cuestiones locales mezquinas, que me importaban un bledo, que ya me desesperaba oír comentar, si algunas veces con ingenuo y sandunga, por lo regular con machaconería insufrible. La misma murmuración (de la cual yo no reniego, al contrario, pues la cuento entre las cosas más divertidas e instructivas que hay en el mundo) no tiene en provincia aquella ligereza cortesana, que parece que les pone alas a los chistes; en provincia se gruñe quince días por lo que en Madrid entretiene y provoca chistes dos minutos, y más que latigazo, semeja la censura cruel carrera de baquetas, en que ya ningún corazón generoso puede dejar de interesarse por la víctima y detestar a los verdugos. Como además no soy muy aficionado al juego, faltábame el recurso de fundar una partida de tresillo. Malhumorado, me acostaba a las diez y conciliaba el sueño leyendo y releyendo La Correspondencia, El liberal, los periódicos de la corte, sobre todo cuando hablaban de la temporada lírica y traían alguna crónica de Magrujo, quien, desde El Harpa, había logrado ascender a la Prensa de fuste y, sin duda, a la suspirada butaca de favor. Pero, gradualmente, se me hacía más árida y más triste la soledad de mi alcoba de posada, con sus cortinillas de muselina de dudosa limpieza, el feo lavabo de hierro, la desvencijada mesa de noche y la desolación de las ropas colgadas en la percha, que parecían siluetas fláccidas de ahorcados.


Textos más populares de Emilia Pardo Bazán