Descargar Kindle 'El Anacronópete', de Enrique Gaspar y Rimbau

Novela


Descargar gratis para Kindle el libro 'El Anacronópete' de Enrique Gaspar y Rimbau en formato mobi.

Este ebook gratuito del libro de Enrique Gaspar y Rimbau 'El Anacronópete' en formato mobi está diseñado para ser leído en un lector de ebooks Amazon Kindle o en tablets y smartphones con las apps de Amazon Kindle o compatibles. Mobi es un formato específico de Amazon que utilizan los dispositivos y apps Kindle. Para el resto de dispositivos, se recomienda descargar el texto en otros formatos disponibles.

Este texto, publicado en 1887, está etiquetado como Novela.


  Novela.
167 págs. / 4 horas, 52 minutos / 857 KB.
14 de junio de 2020.


Fragmento de El Anacronópete

El capítulo siguiente nos lo dirá.

Capítulo II

Una conferencia al alcance de todos


Componíase el espectáculo de dos partes. En la primera el sabio español se despedía de sus colegas, de las autoridades y del público de París con una conferencia dada en el palacio del Trocadero, en la que, supliendo el tecnicismo con demostraciones vulgares, se proponía hacer comprensible a los menos versados en ciencias, los principios fundamentales de su invención. Formaba la segunda la elevación del monstruoso aparato desde el Campo de Marte hasta la zona atmosférica en que debía realizarse el viaje. Para ser testigo presencial de la última, bastaba haber satisfecho la cuota de entrada en el recinto de la exposición, trepar a las eminencias o diseminarse por las llanuras en espacio abierto; y es lo que, como hemos visto, hicieron las masas desde que empezó a alborear, poniendo a prueba la prudencia y los puños de la gendarmería que al fin logró evitar una irrupción en el palacio de la Industria. Pocos, relativamente, eran los escogidos entre los muchos que alegaban derecho a oír la palabra del doctor. El salón de fiestas, aunque espacioso, no bastaba a contener tanta gente. Ninguno de los espectadores seguía el tratamiento del anti-fat, y sin embargo diríase que todos habían enflaquecido, pues en cada asiento cabía por lo menos persona y media. Las entradas estaban obstruidas y los pasillos cuajados de esa multitud que aguarda paciente la ocasión de avanzar un paso, sabiendo que no ha de llegar nunca a la meta.


Textos más populares de Enrique Gaspar y Rimbau