Descargar ePub 'EL ABISMO BAJO IRONSMOUTH', de Federico Martin Vidal Alonso

Terror, Horror, Ciencia Ficción, Lovecraft, Steampunk, Fantasía


Descargar gratis en formato ePub el libro 'EL ABISMO BAJO IRONSMOUTH' de Federico Martin Vidal Alonso.

Este ebook gratuito del libro de Federico Martin Vidal Alonso 'EL ABISMO BAJO IRONSMOUTH' en formato ePub es perfecto para ser leído en un lector de ebooks o en tablets y smartphones con las apps adecuadas. ePub es un formato abierto, compacto y compatible, por lo que es el que se recomienda desde textos.info a todos los lectores.

Este texto, publicado en 2017, está etiquetado como Terror, Horror, Ciencia Ficción, Lovecraft, Steampunk, Fantasía.


  Terror, Horror, Ciencia Ficción, Lovecraft, Steampunk, Fantasía.
82 págs. / 2 horas, 23 minutos / 177 KB.
12 de diciembre de 2018.


Fragmento de EL ABISMO BAJO IRONSMOUTH

¿Que por qué las cosas andan tan mal en Ironsmouth? - preguntó retóricamente nuestro amable cliente, continuando con su torrente imparable de información -. Bueno, muchacha, no debe preocuparse usted de lo que se oye por ahí, Les cuesta empezar, pero en cuanto dicen dos palabras seguidas, ya no paran. Se han pasado los últimos cien años chismorreando sobre lo que pasa en Ironsmouth, y me figuro que están más asustados que otra cosa. Algunas historias que se cuentan son de risa. Por ejemplo, dicen que el viejo terrateniente Greison negociaba con el diablo y sacaba orcos oscuros del infierno para traérselos a vivir a Ironsmouth, y también que celebraban una especie de culto satánico y sacrificios espantosos, cerca de los Pozos, y que lo descubrieron allá por el año 1845 más o menos... Pero yo soy de Blindheim, Alemania, y no me trago esas historias. Tendría usted que oír lo que cuentan los viejos de la mina más profunda... El Pozo De La Negra Cabra lo llaman. Según cuentan, se ve a veces una legión entera de demonios saliendo de esa mina, desparramados por allí o saliendo y entrando de unas cuevas que hay en la parte alta de aquellos bosques. Es un Pozo almenado y desigual, a bastante más de una milla de cualquier otra veta conocida. Ultimamente los mineros solían desviarse bastante para evitarla - todos estos comentarios apenas susurrados pusieron en alerta a mi compañera, que cesó la lectura de un antiguo grimorio, dejándolo con delicadeza sobre una mesa para así prestar mayor atención a la historia que nos estaba contando el caballero -. Los mineros que no procedían de Ironsmouth, se entiende. Una de las cosas que tenían contra el terrateniente Greison era que, al parecer, bajaba hasta las galerías más profundas algunas veces por la noche, y hasta es posible que bajase en busca de algún tesoro legendario; pero lo que decían es que negociaba con los demonios subterráneos. Para mí, la pura realidad es que fue el terrateniente quien verdaderamente le dio fama de siniestro al Pozo - El caballero hizo una breve pausa y cerró con fuerza los ojos, como tratando de recordar algún dato importante que yacía olvidado en lo más profundo de su memoria -. Eso fue antes de la epidemia de 1846, en que murió más de la mitad de la población de Ironsmouth. No se llegó a explicar completamente qué fue lo que pasó, pero seguro que se trató de  algún gas nocivo procedente de las rocas. Debió de ser terrible; hubo desórdenes por culpa de eso, y pasaron cosas horribles que no creo que hayan llegado a trascender fuera del pueblo. El caso es que con eso se arruinó para siempre. No volvió a repetirse la hecatombe, pero ahora apenas vivirán allí trescientas o cuatrocientas personas.