Texto: El Hombre que Sabía Demasiado
de Gilbert Keith Chesterton


Novela


0


Twitter Facebook


El Hombre que Sabía Demasiado

No hay más información sobre el texto 'El Hombre que Sabía Demasiado'.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición física


Fragmento de El Hombre que Sabía Demasiado

Sir Walter se enderezó y gritó algo que se perdió en medio de un nuevo estrépito. Posiblemente la policía estuviese ya vengando a su compañero desde el otro lado. Fisher echó entonces a correr rodeando la torre en dirección a la próxima ventana. Un instante después un nuevo grito de asombro, esta vez proferido por él mismo, atrajo a su jefe al mismo lugar. Nolan, el policía irlandés, también había caído. Se encontraba extendido sobre la hierba cuan largo era, cubierto de sangre. Aunque aún estaba vivo cuando llegaron a su lado, tenía la muerte reflejada en su rostro, y sólo fue capaz de hacer un último ademán en señal de que todo estaba acabado mientras, con una palabra entrecortada y un heroico esfuerzo, les indicaba con la mano hacia donde sus otros compañeros asaltaban en aquel momento la cara trasera de la torre. Conmocionados por tan rápidos y repetidos golpes, los dos hombres obedecieron a duras penas la señal y, tras reemprender el camino hacia las otras ventanas, encontraron una escena igualmente sobrecogedora, si bien menos fatal y trágica. Los otros dos agentes no estaban ni muertos ni mortalmente heridos, pero McBride yacía con una pierna rota y la escalera tirada encima, posición en la que evidentemente había quedado tras ser empujado desde la ventana superior de la torre. En cuanto a Wilson, se encontraba tumbado boca abajo, muy quieto, como aturdido, con su cabeza roja entre el follaje gris y plateado. La inmovilidad, no obstante, resultó en él tan sólo momentánea, pues comenzaba a ponerse en pie cuando los demás terminaban de rodear la torre.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


229 págs. / 6 horas, 41 minutos.
107 visitas / 15 lecturas.
Publicado el 5 de febrero de 2017 por Edu Robsy.


Textos más populares de Gilbert Keith Chesterton