Descargar PDF 'La Mujer de Piedra', de Gustavo Adolfo Bécquer

Cuento


Descargar gratis el libro 'La Mujer de Piedra' de Gustavo Adolfo Bécquer en PDF.

Este ebook gratuito del libro de Gustavo Adolfo Bécquer 'La Mujer de Piedra' en formato PDF se puede leer desde cualquier dispositivo: ordenadores, tablets y smartphones. PDF es el formato idóneo para leer desde el ordenador y para imprimir el texto en papel. Para leer en dispositivos con pantallas más pequeñas, se recomienda descargar el texto en alguno de los otros formatos disponibles.

Este texto está etiquetado como Cuento.


  Cuento.
10 págs. / 17 minutos / 145 KB.
10 de enero de 2019.


Fragmento de La Mujer de Piedra

Es muy común encontrar en las portadas de las catedrales, en los capiteles de los claustros y las entre ojivas de la urna de los sepulcros góticos multitud de figuras extrañas, y que no obstante se refieren sin duda á personajes reales, indescifrable simbolismo de los escultores de aquella época con el cual escribían á la manera que los egipcios en sus obeliscos, sátiras, tradiciones, páginas personales, caricaturas ó fórmulas cabalísticas de alquimia ó adivinación. Cuando la inteligencia se ha acostumbrado á deletrear esos libros de piedra, poco á poco se va haciendo la luz en el caos de líneas y accidentes que ofrecen á la mirada del profano, el cual necesita mucho tiempo y mucha tenacidad para iniciarse en sus fórmulas misteriosas y sorprender una á una las letras de su escritura jeroglífica. A fuerza de contemplación y meditaciones, yo había llegado por aquella época á deletrear algo del oscuro germanismo de los monumentos de la Edad Media; sabía buscar en el recodo más sombrío de los pilares acodillados el sillar que contenía la marca masónica de los constructores; calculaba con acierto el machón ó la parte del muro que gravitaba sobre el arca de plomo, ó la piedra redonda en que se grababan con el nombre de secta del maestro, su escuadra, el martillo y la simbólica estrella de cinco puntas ó la cabeza de pájaro que recuerda el ibis de los Faraones. Una parábola, aún bajo el segundo velo, una alusión histórica ó un rasgo de las costumbres, aunque ataviadas con el dizfraz místico, no podían pasar desapercibidos á mis ojos si los hacía objeto de inspección minuciosa. No obstante, por más que buscaba la cifra del misterio, sumando y restando la entidad de aquella figura con las que la rodeaban; por más que trataba de encontrar una relación entre ella y las creaciones de los capiteles y franjas, algunas de efecto microscópico, y combinaba el todo con la idea del diablo que abrazaba el escudo, gimiendo bajo el peso de la repisa, nunca veía claro, nunca me era posible explicarme el verdadero objeto, al sentido oculto, la idea particular que movió al autor de la imagen para modelarla con tanto amor é imprimirle tan extraordinario sello de realismo. Cierto que algunas veces creía ver flotar ante mi vista el hilo de luz que había de conducirme seguro á través del dédalo de confusas ideas de mi fantasía, y por un momento se me figuraba encontrar y ver palpable la escondida relación de los versos sueltos de aquel maravilloso poema de piedra, en el cual se presentaba en primer término y rodeada de ángeles y monstruos, de Santos y de hijos de las tinieblas, la imagen de la desconocida dama, como Beatriz en la divina y terrible trilogía del genio florentino; pero también es verdad que, después de vislumbrar todo un mundo de misterios como iluminado por la breve luz de un relámpago, volvía á sumergirme en nuevas dudas y más profunda oscuridad. Entregado á estas ideas, pasaba días enteros.


Textos más populares de Gustavo Adolfo Bécquer