Inapreciables señores:
Salud ante todo y luego
deséoles con mi fuego
conocido, muchas flores.
Esto de flores lo pongo
porque hace falta, y también
porque explica más que cien
explicaciones. Un hongo
capaz soy yo de añadir
si ustedes así desean
para que así ustedes vean
que todo pueden pedir.
Agradezco a don Horacio
el buen mazo de papel
que ayer me mandó, y en él
este papel en que espacio
mis ideas he arrancado.
Conque así, prueba que es bueno,
aunque creí que era obsceno
por su corte recortado.
También recibí un billete
en romance castellano
muy legible y a la mano,
noticioso y hermosete.
Y aunque allí me dice que
leyeron cosas hermosas,
no me dice cuáles cosas
leyeron, lo olvidó usted
Mi salida de la Unión
para esa ciudad tranquila
(que las dos Caribdis y Scilla
parecen, con su perdón)
ocurrirá no sé cuándo,
tal vez hoy, tal vez mañana
y aseguro que con gana
irá Cráneo e irá Ferrando.