Texto: El Almohadón de Pluma

Horacio Quiroga


Cuento


0


Twitter Facebook Google+


El Almohadón de Pluma

No hay más información sobre el texto 'El Almohadón de Pluma'.


Leer en línea

ebook PDF

ebook ePUB

ebook Mobi

Edición física


Fragmento de El Almohadón de Pluma

Fué ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma detención, ordenándole calma y descanso absolutos.

—No sé—le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja.—Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada… Si mañana se despierta como hoy, llámeme en seguida.

Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia no tuvo más desmayos, pero se iba visiblemente a la muerte. Todo el día el dormitorio estaba con las luces prendidas y en pleno silencio. Pasábanse horas sin oir el menor ruido. Alicia dormitaba. Jordán vivía casi en la sala, también con toda la luz encendida. Paseábase sin cesar de un extremo a otro, con incansable obstinación. La alfombra ahogaba sus pasos. A ratos entraba en el dormitorio y proseguía su mudo vaivén a lo largo de la cama, mirando a su mujer cada vez que caminaba en su dirección.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


3 págs. / 6 minutos / 252 visitas.
Publicado el 28 de julio de 2016 por Edu Robsy.