...Y así fue cómo quedamos en silencio después
de la violenta discusión, mirándonos con asombro y
algo pálidos, sin comprender absolutamente cómo ha-
bíamos llegado de ese modo a quedar en silencio, mi-
rándonos con asombro después de la violenta discusión.
Y algo pálidos...
Ya apenas se veía.
Mirándonos con asombro...
