de la retorcida mueca de Anacreonte.
Enardeciendo la tibiezas de los incestos
se gastan paso tras paso los adulterios,
enardeciendo la tibieza de los incestos.
El inconstante más trágico—de los misterios,
en las alcobas más líricas—se encoge de hombros
el inconstante más trágico de los misterios.
* * * * * * *
Como el gran ojo lívido de los Asombros
que fijan sobre el Espanto las Pesadillas,
como el gran ojo lívido de los Asombros.
La curva más delirante de las rodillas
se arrastra por el asfalto de los terrores
la curva más delirante de las rodillas.
Tras la eclosión amarilla de los Horrores,
las bocas desencajadas tuerce la Angustia,
tras la eclosión amarilla de los Horrores.
* * * * * * *
Y asoma el Cansancio su gran cara mustia
sobre la insistencia de los grandes terrores.
Álbum De La Señorita…
Tarde de los jardines tranquilos y otoñales.
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