Reseña escrita por Horacio Quiroga acerca del libro
No hay más información sobre el texto «Los Crepúsculos Del Jardín».
Este texto forma parte del libro «Artículos de Literatura, Crítica Y Escritura Dispersos».

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Este recuerdo será duradero, ¿por qué no? Quien haya sentido una grande admiración —en mí era absoluta— comprenderá el abrazo que nos dimos con mi compañero cuando nos hallamos de nuevo en el carruaje.
¡Estábamos tan contentos!
Después hemos sido amigos, y este contratiempo —en el viejo concepto de coartar un libre juicio— existe en realidad, restringiendo la franqueza, tan grande cuando no hay conocimiento personal. Pero no me refiero al amor que puede impedir reprobar; todo lo contrario. Por ese mismo cariño hay ciertos impulsos de noble admiración que cuestan decirse, por pudor, por haberse familiarizado ya uno con ellos, y sobre todo por aquello de ser menos expresivo con el amigo más querido en una despedida.
La obra de Lugones tiene tres fases, caracterizadas en Oda a la desnudez, Los doce gozos y Emoción aldeana. La primera y sus congéneres llena Las montañas del oro, Las otras dos pertenecen a Los crepúsculos.
¡Los doce gozos! Muy curiosa es la impresión que sentí al leerlos. Estaba en cama, convaleciendo y con un poco de fiebre aún, exactamente como una joven que debe leer a Flores por primera vez. Hace de esto cinco años. Mi emoción fue tanto más fuerte cuanto que no conocía de Lugones sino el lado violento con sus grandes ademanes de Las montañas. Ahora bien; lo que más me llamó la atención fue que —a pesar de la honda armonía de cada soneto— todo él solía estar dislocado, cuartetos y tercetos sin conexión alguna. Casi todos ellos concluían tan lejos de lo sugerido al principio como era posible. Cada verso era a veces un cuadro completo y aparte con su propia alma colorida. Sucedíale otra impresión de otro miraje ya. El final, asimismo, solía ser una cosa muy distinta, pero que encuadraba maravillosamente las diversas sugestiones. ¿En qué consistía esta prodigiosa y disparatada armonía? Mucho me preocupó eso, siendo, como es, lo más característico de la poesía de Lugones. Poco o mucho se halla en todas sus composiciones. Pero aquellas doce familias, en que los hermanos y hermanas se parecían muy poco, dando sin embargo, todas ellas la armonía de la misma serena sangre, eran excesivamente lujosas, un lujo flotante de riquísimo drama inconsistente más que todo aliento de lujo, de tan poderosa sugestión, que lo que se veía no era justamente lo descripto sino lo que pudiera haber sido el éxtasis de ese paisaje. La misma clásica pareja se hallaba siempre en una situación insostenible, con una vida tan fugaz como encantadora. Si la frase tiene aún influencia, se puede decir de esos personajes que eran una creación poética.
4 págs. / 7 minutos.
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Publicado el 26 de julio de 2026 por Brian.
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