Los Cuarenta Días…

Horacio Quiroga


Poema


Los cuarenta días habían pasado, y los hombres 

observaban el horizonte. La cena estaba servida. So-

bre los cojines descansaban los cuerpos elegidos. Y ni

una anunciación ni una voz conocida. Llegó el cuadri-

gésimo día. La tarde cayó, y en el horizonte dibujóse

un Cristo taciturno que traía la cruz a cuestas. Venía

cansado y lleno de sudor. Y un perro triste venía la-

miéndole los pies que estaban cansados; venía con él

un perro repelido por todos, un perro miserable que de

todas partes habían echado y que apenas podía caminar.

Y Jesucristo, lleno de humildad, cogió al perro entre

sus brazos cuya desnudez estaba hecha de ternura y

pan eucarístico. Y el perro murió entre sus brazos, mi-

rándole fijamente. Y Jesucristo vio en la mirada del

perro algo que había visto —sólo una vez— en su

propia mirada.


Publicado el 21 de septiembre de 2026 por Brian.
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