Los Pequeños Vapores

Horacio Quiroga


Poema


Era un soplo la voz del campanario;

y en el escaso sol de la bahía

como un ala de nieve se perdía

la pálida belleza del estuario.


Cantabas, con los salmos del breviario,

vagamente la mística alegría,

cuando era más incauta tu agonía

sobre el ancho paisaje literario.


Y en la tarde propicia de aquel Junio

que azulaba el adiós del plenilunio,

apagó tu fructuosa cantilena

bajo el silencio tibio de mis guantes,

la noche que traía, por instantes,

el lejano clamor de una sirena.


Publicado el 21 de septiembre de 2026 por Brian.
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