¡Oh Mi Amada…!

Horacio Quiroga


Poema


¡Oh mi amada, muerta para siempre!


Estaba tendida en la cama, entre sus padres que

redoblaron el llanto cuando me vieron entrar. Conser-

vaba toda su hermosura, tan resignada en el agotamien-

to de su palidez, que besé arrodillado sus ojos inocen-

tes, y abracé, lleno de compasión, su dolorida cabecita

de muerta enamorada.


Pasé toda la noche consolando a los pobres pa-

dres. Y cuando al día siguiente besé por última vez

su ilusionada boca, sentí un desahogo inmenso al aban-

donar aquella casa.


¡Pobre amada mía! Te amé viva, y muerta, nada

sentía por ti.


Publicado el 21 de septiembre de 2026 por Brian.
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