Pasifae

Horacio Quiroga


Poema


...que valen los besos de tu boca divina

mucho más que la patria del viejo Stendhal.

—Asdrúbal E. Delgado.


Señora, has muerto. El primer canto de los gue-

rreros será para tí, ya que fuiste su reina, sombra de

las estirpes caídas, llevando el estandarte de las razas

a los países ignotos, con tus elefantes y tus arqueros,

tus carros y tus Vengadores, inmaculada aún para la

desgracia del Sombrío Occidente.


El primer llanto de las plañideras será para ti, 

—Reina de gracia eterna;— jóvenes etíopes destrenza-

rán sus cabellos, empaparán de lágrimas sus ojos, un-

girán su cuerpo con aceites lejanos, desgarrarán sus

vestiduras, ¡oh Señora de pasiones fuertes ! serán llenas

de dolor contigo.


Veo el palacio, los jardines que aún no han vola-

do, las piernas velludas de un rey que te deseó. La

ciudad está en silencio, duermen los grandes bueyes,

y el llanto de las plañideras ha cesado, porque los gue-

rreros no cantan más.


Sólo en tu vientre —¡oh Gran Reina desdeño-

sa!— manzana díscola para los paraísos humanos, al-

ma dormida dentro de las caderas, a que sólo los abra-

zos ásperos pudieron despertar, sonará para siempre,

como una voz que preña, el mugido de la vaca de bron-

ce, animada por ti.


Publicado el 21 de septiembre de 2026 por Brian.
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