Libro gratis: Una Serpiente De Cascabel
de Horacio Quiroga


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Artículo, Cuento


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Una Serpiente De Cascabel

No confundir con el cuento "La Serpiente De Cascabel" de Horacio Quiroga.

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Este texto forma parte del libro «Artículos de Naturaleza Y Fauna Dispersos».

Artículos de Naturaleza Y Fauna Dispersos


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Fragmento de «Una Serpiente De Cascabel»

Helo aquí el cuadro:


"En el mes de julio de 1791 viajábamos por el Alto Canadá con algunas familias indígenas de los onontagués. Un día que estábamos detenidos en una gran llanura al borde del río Genesie, entró en nuestro campamento una serpiente de cascabel. Había entre nosotros un canadiense que tocaba la flauta; quiso divertirnos y avanzó contra la serpiente con su arma de nueva especie. A la aproximación de su enemigo, el reptil se arrolla en espiral, aplana su cabeza, infla las mejillas, descubre sus dientes ponzoñosos y sus fauces sangrientas; yergue su doble lengua como dos llamas; sus ojos son dos carbones ardientes; su cuerpo, hinchado de rabia, se baja y eleva como el fuelle de una fragua; su piel dilatada se torna opaca y escamosa, y su cola, de la que surge un ruido siniestro, oscila con tanta rapidez que semeja un ligero vapor. El canadiense comienza entonces a tocar la flauta; la serpiente hace un movimiento de sorpresa y retira atrás la cabeza. A medida que es víctima del mágico efecto sus ojos pierden su dureza, las vibraciones de su cola disminuyen y el ruido que deja oír languidece y poco a poco muere. Menos perpendiculares sobre su línea espiral, las ondas del cuerpo de la serpiente encantada se ensanchan y van una a una a posarse en tierra en círculos concéntricos. Los matices azul, verde, blanco y oro recobran su brillo sobre la piel estremecida; y volviendo ligeramente la cabeza permanece inmóvil en la actitud de la atención y del placer. En este momento el canadiense da algunos pasos sacando de su flauta dulces y monótonos sones; el reptil baja su cuello coloreado, entreabre con la cabeza las finas hierbas y se pone a marchar tras el músico que la arrastra, deteniéndose cuando aquél se detiene y recomenzando la marcha cuando aquél la reemprende. Fue así conducida fuera de nuestro campamento en medio de infinidad de espectadores, tanto salvajes como europeos, que apenas daban crédito a sus ojos."


3 págs. / 6 minutos.
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Publicado el 12 de agosto de 2026 por Brian.


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