Texto: El Zarco

Ignacio Manuel Altamirano


Novela


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El Zarco

La mejor novela de Altamirano

Publicada de forma póstuma, El Zarco es considerada la más sobresaliente de las obras de Altamirano.

La acción se ambienta hacia el final de la Guerra de Reforma, lo que permite a Altamirano criticar duramente a Juárez. Transcurre en Yautepec, Morelos, donde se ubicaban las haciendas de Cocoyoc, Atlihuayán y San Carlos, todas ellas dedicadas al cultivo de la caña de azúcar. La población de la zona era asolada por las bandas de forajidos que habitaban la región.

El protagonista, que da nombre a la novela, el Zarco, es el líder de un grupo de bandidos conocido como Los Plateados. Manuela vive con su madre viuda y es cortejada por Nicolás, a quien desprecia por su aspecto indígena. Es amante del Zarco, comandante de un grupo de bandidos con el que finalmente huye. Cuando Manuela llega a vivir a Xochimancas, lugar donde se refugiaban los bandidos, se enfrenta al ambiente degradante que rodea a su amado y al mismo tiempo descubre otras facetas de él, por lo que se arrepiente de haber huido. Cuando el Zarco se entera de la situación y comprende que Manuela está interesada en Nicolás, la trata con rudeza y decide asesinar a Nicolás.


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Fragmento de El Zarco

—Pues, déjame pensar —dijo el Zarco poniéndose a reflexionar.

—Dime —interrumpió Manuela—, ¿no sería posible que ustedes atacaran a la tropa del gobierno en las Tetillas o en otro paraje y que la derrotaran? Ustedes son muchos.

—Sí, mi alma; sería posible, y lo conseguiríamos, pero te diré francamente: los muchachos no se arriesgan a estas empresas, sino cuando esperan coger un buen botín o cuando se defienden y la ven irremediable. ¡Pero aquí no habían de querer! Dirán que atacando a esta tropa no van a recibir más que muchos balazos, y si la derrotan, cogerán cuando más unos cuantos caballos flacos, sillas viejas, uniformes hechos pedazos. ¡Si los soldados del gobierno parecen limosneros! Además son cien hombres. Tendríamos que cargarles lo menos quinientos, y ¿tú crees que habíamos de juntarlos para eso nada más?

—¡Pero, bien —repuso la joven contraríada—, ya sabía yo que los plateados no atacaban sino a los indefensos!… Eso dice mi madre.


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163 págs. / 4 horas, 46 minutos / 105 visitas.
Publicado el 1 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.