Texto: La Honrada
de Jacinto Octavio Picón


Novela


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La Honrada

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Fragmento de La Honrada

Después de casado, al cabo de unos cuantos meses, hablaría de disgustos, contrariedades y malos negocios. ¿Quién podría echarle en cara que se arruinase?

Hija y madre aprobaron en conjunto aquel plan. El día en que se lo comunicó, cuando ellas se quedaron solas, Susana dijo a Plácida:

—Ya ves, ya ves, ¡cómo se conoce que tiene mucho y que está acostumbrado a gastarlo!

En algunos puntos, Plácida no pensaba lo mismo que Fernando. Bueno que al alhajasen cómoda y elegantemente la casa; pero quiso mermar algo el presupuesto de los muebles para aumentar el de la ropa blanca; vestidos, con tres tenía bastantes: así no pasarían de moda.

Una cosa hubo a la cual se manifestó contraria, y lo dijo rotundamente, con una energía de que no la creían capaz su madre ni su futuro: no quería hacer viaje de novios.

Ni por su edad ni por su educación podía hallarse Plácida en ese estado de absoluta inocencia de que suelen hablar los poetas líricos en madrigales y baladas, y en que es imposible que permanezca una señorita, dadas las costumbres de nuestra sociedad. Los libros, el teatro, los periódicos, las visitas, la práctica de la vida donde a cada paso se habla sin miramientos ni prudencia, le habían dejado adivinar, o enseñado a medias, cosas que una vez sospechadas estorban que sea perfecta la pureza de los pensamientos. No conocía del todo ni por entero lo meramente carnal que constituye la posesión; pero sí lo bastante de ello para calcular entre alarmas del pudor, conjeturas de la malicia y punzadas de deseo, que hay un momento en el cual lo más puro, sutil y delicado del amor se materializa y se bastardea, un punto donde el sentimiento se trueca en sensación, y que es necesario rodear de infinita poesía para que no pierda encanto: que el amor, en cuanto es privilegiado atributo del espíritu, ha de ser semejante a la luz que a toda impureza toca y a todo cenagal se asoma sin mancharse.


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225 págs. / 6 horas, 35 minutos.
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Publicado el 16 de abril de 2019 por Edu Robsy.


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