Texto: Agesilao

Jenofonte


Historia


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Agesilao

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Fragmento de Agesilao

Así, tras hacer el sacrificio, llevó inmediatamente su formación contra los jinetes que estaban formados en frente, ordenó a las diez clases más jóvenes de los hoplitas avanzar a la carrera contra ellos, mandó a los peltastas marchar delante corriendo, y anunció también a los jinetes que atacaran y que él con todo su ejército los apoyaría. Los mejores de los persas resistieron a los jinetes; mas, cuando el conjunto de todas las fuerzas se presentó ante ellos, cedieron pronto y algunos cayeron al río y otros huyeron. Los griegos los persiguen y toman incluso su campamento. Los «peltastas», como es lógico, se entregaron al saqueo. Agesilao colocó todas las fuerzas, amigas y enemigas en círculo y acampó alrededor de ellas.

Cuando oyó que los enemigos andaban revueltos por las acusaciones mutuas sobre lo sucedido, inmediatamente marchó a Sardes. Y allí, al mismo tiempo que incendiaba y saqueaba los alrededores de la ciudad, pregonaba por medio de sus heraldos que se presentasen ante él como aliados los que reclamaban la libertad; pero que se presentasen con las armas cuantos creían que Asia era de su propiedad. Y como nadie salió a enfrentarse, prosiguió ya su campaña sin ningún temor; al contrario, viendo a los griegos, que antes eran obligados a arrodillarse, honrados por aquellos por quienes se consideraban oprimidos, y en cuanto a los que se consideraban dignos de recibir honores hasta divinos, haciendo que éstos no pudiesen ni siquiera mirar de frente a los griegos; y dejando, en fin, la zona aliada libre de saqueos, y la de los enemigos, en cambio, tan esquilmada, que en dos años ofreció como diezmo al dios de Delfos más de cien talentos.


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29 págs. / 52 minutos / 55 visitas.
Publicado el 20 de marzo de 2017 por Edu Robsy.