Texto: Madroño
de Joaquín Dicenta


Cuento


0


Twitter Facebook


Madroño

No hay más información sobre el texto 'Madroño'.


Leer en línea

Descargar PDF

Descargar ePub

Descargar Kindle

Edición física

Denunciar texto


Fragmento de Madroño

Ellos no podían fijarse en tales cosas; para ellos no había más que un espectáculo interesante: el de la inmensa población que se descubría a lo lejos, recortando en el horizonte gris las torres de sus iglesias, las manzanas de su caserío y el resplandor amarillento de sus faroles; allí estaba el término del viaje, la comida y el lecho; poco importaba que la comida fuera mala y el lecho duro; poder comer y poder dormir era un refinamiento de lujo para aquellos dos seres.

Y Curro pensaba que el escribano no iba a ser tan malo que no les diese un mendrugo de pan, un puñado de paja y un montón de heno.

Con eso tenían bastante; no estaban acostumbrados a más; así habían vivido desde que se conocieron, desde que Curro empezó a jugar con Madroño y a encaramarse encima de él y a darle palos y a tirarle de las orejas y a cruzar campos. Y caminos sobre su lomo, porque Madroño era un burro muy flaco, muy huesudo, con el vientre pegado al espinazo, el espinazo pegado a la piel, las orejas largas, el rabo corto, el cuerpo repujado de mataduras y las patas llenas de esparavanes.


Reseñas

Este texto no ha recibido aún ninguna valoración.


4 págs. / 8 minutos.
13 visitas.
Publicado el 22 de septiembre de 2019 por Edu Robsy.


Textos más populares de Joaquín Dicenta